Opinión

¡El abuelo ya no me quiere!

unnamed– ¡El abuelo ya no me quiere!
– Sí te quiere, pero tiene alzheimer.

Esta frase cada vez se escucha más en las familias y es que la enfermedad de Alzheimer va en aumento y afecta cada día a más personas.

Durante estas últimas semanas, he podido leer multitud de cuentos de niños que han participado en el Concurso: Ofelia Blanco Martínez. Los relatos son estremecedores y nos transmiten muchas enseñanzas para considerarlas en el ámbito familiar.

Cuando esta enfermedad llama a la puerta y afecta a los abuelos, los nietos no entienden por qué su abuelo o su abuela ya no les hacen caso, le cambian los nombres, les hablan mal o les gritan. Estos comportamientos genera en los más pequeños un sentimiento de abandono y de pena al pensar que les han dejado de querer.

La situación se agrava cuando los afectados son los padres. En estos casos los hijos se hunden y no tienen fuerza para seguir adelante, se sienten en un pozo y lo peor es que no quieren salir.

Ante este problema es necesario que unamos fuerzas para ayudar a los niños a entender y conocer el proceso y evolución de esta enfermedad.

La Asociación de Familiares de Alzheimer, con Magdalena Hernández Mediero a la cabeza, está realizando una excelente labor educativa llevando a los Centros Escolares toda la información necesaria para entender y comprender el alcance de esta enfermedad. Su tarea es motivadora , fruto de su propia experiencia y del contacto diario tanto con enfermos como con sus familiares..

Los padres y profesores tienen que adoptar una postura de apertura para aceptar que esta situación puede llegar a cualquier familia y hay que estar preparados, sobre todo para ayudar a los hijos a conducir mejor la situación familiar.

Algunos consejos para ayudar a los hijos pueden ser:

No ocultarles la enfermedad.
Ofrecerles una explicación adaptada a la edad del menor sobre las consecuencias de la pérdida de memoria y deterioro progresivo de las funciones vitales de los enfermos para que las relaciones familiares no se desestabilicen.
Cuidados y colaboración conjunta de todos los miembros.
Pedir ayuda a los especialistas: médicos, psicólogos y personas preparadas en el desarrollo de la enfermedad.
Informar a los colegios de los niños por si estos sufren algún cambio de conducta o en el rendimiento escolar..

Una buena terapia para los niños es escribir la historia personal en un diario para que de esta forma puedan sacar fuera las emociones que sufren: Rabia, miedo, dolor, ansiedad y tristeza entre otras.

Desde estas líneas felicito a los más de 550 participantes en el concurso por la valentía demostrada para expresar su experiencia con el Alzheimer, pero también por la sensibilidad que emana de sus relatos y que nos enseña a los adultos que no estamos solos ante este problema.

Mostrar más


Noticias relacionadas

One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Echa un vistazo

Close
Close