Opinión

Berkeley, el uranio y el pez de los Simpsons

 

En los últimos años se han venido realizando diferentes estudios que han puesto de manifiesto, un retroceso de las poblaciones de algunas de las especies piscícolas ciprinícolas de la cuenca del Duero y Tajo, así como el incremento de la distribución de especies exóticas.

Con este objetivo, la Confederación Hidrográfica del Duero como beneficiario coordinador, y la Junta de Castilla y León, La Fundación Patrimonio Natural y la Confederación Hidrográfica del Tajo, todos ellos como beneficiarios asociados, presentaron un proyecto LIFE+ con objeto de proteger y establecer un protocolo para la recuperación de las poblaciones de ciprínidos autóctonos endémicos de la zona suroeste de la provincia de Salamanca, así como conservar y restaurar los hábitats naturales en los que se encuentran.

El objetivo del proyecto es proteger y sentar las bases para la recuperación de las poblaciones de ciprínidos autóctonos endémicos de interés que se localizan en los LICS del suroeste de Salamanca, por sus especiales características de distribución y de amenaza, mediante la ejecución de actuaciones concretas en esos LICS, y en concreto:

  • Conseguir mejorar las poblaciones de estos ciprínidos endémicos en zona de alto valor, en la que existen LICs con especies incluidas en Anexo II de la Directiva Hábitats.
  • Conseguir condiciones de hábitat fluvial que posibiliten la mejor distribución y situación las poblaciones mediante la eliminación de presiones existentes en los cauces y restauración de hábitats, avanzando hacia el buen estado ecológico.
  • Compartir el conocimiento obtenido con grupos científicos y autoridades para la conservación de la biodiversidad.

Muchos pensaréis que, dados los tiempos que corren, dedicar tal cantidad de dinero público para la protección de unos peces insignificantes no tiene ningún sentido. Pero lo verdaderamente grave de este asunto es que esos mismos organismos (Confederación y Junta) promueven y autorizan el desarrollo de un proyecto para la extracción y fabricación de concentrados de uranio y el almacenamiento de residuos radiactivos en ese mismo curso fluvial.

La propia empresa Berkeley reconoce en la Orden FYM/796/2013, de 25 de septiembre, por la que se dicta la Declaración de Impacto Ambiental, hasta 28 impactos moderados y 14 impactos severos, entre los que destacamos los siguientes relacionados con el curso fluvial del Yeltes y el Huebra:

  • Contaminación acústica sobre la atmósfera.
  • Contaminación del suelo.
  • Afección al dominio público hidráulico y/o zonas de servidumbre y policía.
  • Cambios físico-químicos en las aguas superficiales.
  • Cambios físico-químicos en las aguas profundas.
  • Afección a hábitats de interés comunitario.

Además, por si eso fuera poco, la propia Confederación Hidrográfica del Duero ha autorizado los siguientes vertidos a ese curso fluvial: Arsénico (15 kg/año), Níquel (120 kg/año), Cadmio (30 kg/año), Cobre (72 kg/año), Zinc (300 kg/año), Cromo (50 kg/año), Plomo (30 kg/año), Hierro (300 kg/año), Manganeso (200 kg/año).

Y es la propia Confederación la que clasifica en su autorización el tipo de vertidos industriales con sustancias peligrosas de tipo II; amén de las sustancias radioactivas que autoriza el Consejo de Seguridad Nuclear. Un curioso tratamiento para alcanzar el objetivo ese de “proteger y establecer un protocolo para la recuperación de las poblaciones de ciprínidos autóctonos endémicos de la zona suroeste de la provincia de Salamanca, así como conservar y restaurar los hábitats naturales en los que se encuentran.

Las doctoras Graciela Gómez Nicola y Rocío Baquero Noriega, del campus de Excelencia Internacional de la Universidad de Castilla la Mancha, realizaron durante el pasado año 2016, un completo estudio denominado “Asesoría científico-técnica para la valoración de los posibles efectos del funcionamiento de la explotación minera de uranio a cielo abierto Retortillo-Santidad (Salamanca) en la supervivencia a largo plazo de vertebrados acuáticos de interés comunitario de la cuenca del río Yeltes. En dicho informe se pueden leer, entre otras, las siguientes las conclusiones:

El río Yeltes posee una comunidad de peces nativa muy valiosa, compuesta por cinco especies que son endemismos ibéricos muy amenazados. Dos especies de interés europeo, la Sarda salmantina y la Boga del Duero presentan poblaciones muy escasas y mal estructuradas.

Cualquier aporte de aguas procedentes de la planta y de la mina, aunque hayan pasado por un tratamiento específico, supone una seria amenaza para el estado ecológico del río Yeltes. La experiencia en este tipo de minería en distintas localidades a nivel mundial pone en evidencia que resulta prácticamente imposible evitar el aporte de contaminantes a las aguas, por tanto las medidas de protección de las aguas, que consisten en evitar salidas de agua sin tratar, posibles fugas de las balsas o arrastre de materiales durante los movimientos de tierras, no serían suficientes para evitar el impacto severo que supone el deterioro de la calidad del agua. Además, el proceso físico-químico de neutralización de los efluentes procedentes de la planta y de la mina no asegura la eliminación total de los contaminantes, principalmente metales, del agua de vertido. La contaminación generada por las minas de uranio persiste además en las aguas tiempo después de abandonar las explotaciones mineras y sus efectos pueden detectarse incluso décadas después.

Es incomprensible que el Gobierno regional obtenga financiación europea para conservar los ríos mediterráneos integrados en la Red Natura 2000 y permita a la vez su posible degradación emitiendo informes favorables sobre el posible impacto del funcionamiento de la mina de uranio.”

Lo dicho… “Repicando y en la Procesión” Primero unos millones de euros para recuperar a los pececillos y después un poquito de arsénico y de radiactividad para mejorar su genética! ¿Qué será lo siguiente? ¿Campamentos de verano con adolescentes para la rehabilitación de monitores pederastas? ¿Plantaciones de hachís y coca para la rehabilitación de drogodependientes? ¿Paquetes de turismo rural con interesantes descuentos en tratamientos de radioterapia? ¡Qué no decaiga la creatividad!

Jorge Rodríguez, alcalde de Villavieja de Yeltes. 

Mostrar más


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Echa un vistazo

Close
Close