De la sombra a la luzPortada

Hace 600 años abrió el primer colegio universitario en Salamanca

El más antiguo de los colegios seculares de España fue fundado en 1386, aunque los trámites se iniciaron en 1381 por don Gutierre de Toledo

 

Jesús Málaga, presidente del Centro de Estudios Salmantinos, y La Crónica de Salamanca inician una serie sobre monumentos, rincones, rutas y lugares ‘escondidos’ de nuestra ciudad bajo el título de: Salamanca, de la sombra a la luz

 

Sólo queda una placa y algún resto de lo que pudo ser el Colegio de Pan y Carbón de Salamanca, el más antiguo de los colegios seculares de España. Y es este el motivo por el que lo traemos a la sección, Salamanca: de la sombra a la luz, para reivindicar que, al menos, se coloque una placa donde se indique que allí estuvo el primer colegio universitario de nuestro país.

No es baladí, porque como se indica en el Archivo de España e Iberoamérica del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, la documentación que se conserva es de carácter fundamentalmente económico. También hay algunos pleitos, constituciones, informaciones… En cualquier caso, es el mayor fondo documental del Colegio de Pan y Carbón. Sólo hay que mirarlo.

El Colegio Pan y Carbón fue el primer colegio universitario de España.

El colegio Pan y Carbón fue fundado en 1386, aunque en 1381 se habían iniciado los trámites, por don Gutierre de Toledo, obispo de Oviedo, canciller y capellán mayor de la reina doña Juana (mujer de Enrique II de Trastamara).

El profesor extremeño, Miguel A. Martín, señala que el término “colegio”, derivado del latín collegium significa asociación, comunidad, unión, “el hecho de ser colegas”. Evidentemente, la concepción actual y moderna de colegio no es la misma que se tenía hace quinientos o seiscientos años.

Los colegios del Renacimiento, son muy distintos de lo que hoy entendemos por colegio. En este sentido, el término colegio y colegio universitario es complejo, pues a tal término se adhieren varios tipos de instituciones semejantes pero no iguales, siendo preciso delimitar el concepto de colegio y establecer una cierta tipología, aunque resulte imposible, pues la tipología de colegio en el Antiguo Régimen es muy complicada, no pudiendo establecer una norma general en la que encasillaríamos a cada institución”, puntualiza en su libro Miguel A. Martín.

Los colegios seculares comienzan a aparecer en la Universidad de Salamanca en el siglo XIV. El siglo XVI es la época de su florecimiento, y el XVII el de su decadencia, en la que unos se funden y agrupan para defenderse y sobrevivir, y otros desaparecen.

La calle Pan y Carbón está próxima a la Rúa.

Los colegios universitarios salmantinos

Estos colegios se agrupaban entre los mayores y los menores. Los colegios mayores eran los que más privilegios, rentas y posiciones aventajadas alcanzaron. Los colegios mayores de la Universidad de Salamanca fueron cuatro: El Colegio Mayor de San Bartolomé, el Colegio Mayor de San Salvador de Oviedo, el Colegio Mayor de Santiago el Zebedeo o de Cuenca, y el Colegio Mayor de Santiago el Zebedo o del Arzobispo.

Como anécdota, señalar que los salmantinos del siglo XIV denominaban al Colegio de Oviedo en honor de su fundador, pero como en 1513 se establece otro obispo ovetense, Diego de Muros, en la ciudad que también funda un colegio, el de Pan y Carbón pasó a denominarse el Colegio Viejo de Oviedo.

Se le nombraba de Pan y Carbón por un tributo establecido sobre la entrada de estos productos en la ciudad y destinado para su manutención. Al parecer también fue conocido como de San Adrián, por su proximidad a esta parroquia y, posiblemente, como de la Reina.

Las pintadas se apoderan de las piedras centenarias de la calle Pan y Carbón.

El colegio tuvo su sede en una casa cedida por su fundador, don Gutierre de Toledo para estudiantes canonistas, que estaba en la actual calle de la Rúa y tenía entrada por una calle posterior, conocida hoy como calle de Pan y Carbón.

Las rentas y tributos de que disponía el colegio dieron en los primeros años a sus colegiales un enorme poder dentro de la vida universitaria, que decayó a medida que sus dotaciones económicas fueron perdiendo valor y al establecimiento de los poderosos colegios mayores.

Cerrado en varias ocasiones

La mala administración, los abusos y las constantes vulneraciones de los Estatutos hicieron que en varias ocasiones el colegio tuviera que ser cerrado, como en el periodo 1628-1650. Se llegó a plantear, e incluso aprobar, la posibilidad de unión a otros colegios menores, en concreto el de Santa Cruz de Cañizares, aunque finalmente no se realizaron.

Durante el siglo XVIII la situación se agrava, se producen varias inspecciones y se determinan serias medidas para su reforma, pero nada de ello da resultado.

El obispo, Felipe Bertrán Casanova, que ya había tomado la determinación de constituir un seminario conciliar, hace una descripción terrible de los extremos que había alcanzado la vida de los colegiales y aconseja su supresión.

Aunque en 1779 los seis colegios menores de Salamanca proponen unirse en uno solo, y a pesar de que el rey así lo decreta, no se lleva a cabo. Finalmente, el Colegio de Pan y Carbón se integra en el seminario el 19 de septiembre de 1780 junto a los colegios de Santo Tomás y Santa Catalina.

Documentación:
Censo-Guía de los Archivos de España e Iberoamérica del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.
Código de Referencia: ES.37274.AUPSA/0
Título /Nombre Atribuído: Archivo del Colegio de Pan y Carbón
La formación clerical en los colegios menores de la Universidad de Salamanca, por Miguel A. Martín Sánchez Universidad de Extremadura.

Etiquetas
Mostrar más


Noticias relacionadas

One Comment

Deja un comentario

Close