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Lope de Vega paseó por Libreros

 

Firma de Lope de Vega.
Firma de Lope de Vega.

Dicen los historiadores que la época de madurez y reflexión tanto literaria como personal le llegó a Lope de Vega nada menos que en el destierro que sufrió de la corte entre los años 1588 y 1595, curiosamente, parte de esos años, los pasó El Fénix de los Ingenios en Alba de Tormes, al amparo del V Duque de Alba, don Antonio Álvarez de Toledo y Beaumont.

 

Universidad

 

También cuentan los estudiosos de la vida de Lope de Vega que estudió varios de estos años en la Universidad de Salamanca, por lo que la ciudad del Tormes es una gran ‘musa’ para el escritor del Siglo de Oro. Así se puede leer en la obra, El asombro de la limpia Concepción.

 

[pull_quote_center]La más bella ciudad estás mirando que el gallardo Pintor del cielo hermoso repasa, todo el orbe iluminado. Ya con su luz el Tormes caudaloso las flores mira que guarnece atento con blanco curso de cristal ondoso. Este es de Salamanca el firme asiento, pozo de ciencia, fuente milagrosa, que trae del cielo empíreo el filmameto.                                                                              Ínclita ciudad famoso, favorecida del cielo Real Universidad , madre de tantos ingenios ¡Famosa Universidad, salve, luz del Evangelio, celebrada en todo el mundo con razón».[/pull_quote_center] Lope de Vega sufrió el destierro por escribir, pero no cualquier verso, sino aquellos que injuriaban a Elena Osorio, hija de Jerónimo Velázquez, con la que tuvo amoríos y ésta le dejó por otro.

La sentencia dice así:
[quote_box_center](…) Condenanle al dicho Lope de Vega en quatro años de destierro desta corte, y cinco leguas, no le quebrante so pena de serle doblado, y en dos años de destierro del Reino, y no le quebrante so pena de muerte, y en que de aqui adelante no haga satiras ni versos contra ninguna persona de los contenidos en los dichos versos e satiras e romance, ni pase por la calle donde viven las dichas mugeres, y el destierro del Reyno salga a cumplir dentro de quince dias, y el de la corte e la villa desde la carcel, y no lo quebrante so la pena arriba contenida, con costas. (…)[/quote_box_center]

Pero en esta época, Lope de Vega es joven e impetuoso y continúa desde la cárcel mandando recados en forma de versos a toda la familia, por lo que ahora el destierro es mayor y así peregrina de Toledo a Valencia, a Lisboa y en una de éstas entra al servicio del Duque de Alba Don Antonio, como secretario, y cumple, en ese cargo, su destierro de la corte, en Alba de Tormes, localidad en la que se hallaba la residencia oficial y habitual de su protector.

Alba de tormesA la villa ducal se traslada junto a su esposa Isabel de Urbina, que muere viviendo el matrimonio y una de sus hijas en la villa ducal, por lo que ambas son enterradas en Alba. 

Al margen de esta desgracia personal, los años que pasó en Alba de Tormes y, por extensión, en Salamanca, fueron muy buenos porque encontró la paz y se alejó de las tentaciones que había en Madrid. Dos de los biógrafos de Lope de Vega, Américo Castro y Hugo A. Rennert dicen que estos años fueron de paz, de descanso y de una relativa felicidad para su esposa, la cual, después de todos los sacrificios que había hecho, de todas las vicisitudes y desgracias por las que había pasado, iba por fin a gozar durante algún tiempo la vida tranquila del campo, que tan bien sabía poetizar Lope. Así se puede ver en estos versos de El bobo del colegio.

[pull_quote_center]Once (puertas de muralla) Salamanca tiene, / que con mayor arrogancia / su muro antiguo ennoblecen, / pues puede decir España, / que ha tres siglos que por ellas / entra muda la ignorancia, / y sale con mil laureles, / docta, ilustre, eterna y sabia.[/pull_quote_center]

Además de vivir en Alba y Salamanca, Lope de Vega también hace viajes a Las Batuecas y a Las Hurdes, porque en la localidad de Abadía, al norte de Cáceres, la Casa de Alba posee un palacio. Todo ello le va a servir de inspiración para escribir las comedias Las Batuecas del Duque de Alba o La serrana de La Vera. Asimismo, escribió en tierras salmantinas obras como El favor agradecido, de 1593, El leal criado, de 1594, Laura perseguida, de 1594 o La comedia de San Segundo, de 1594.

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5 comentarios

  1. Los poetas salmantinos de ahora si no están muertos deberían ir preparando la mayor concentración de poetas del mundo nunca antes vista…para celebrar por todo lo alto el 2018…inaugurando el «Panteón de la Celestina», allí donde ahora existe un feo corral en el Patio Chico y cuya trasformación debiera ser el altar de la nueva Poesía.

    ¿Qué cantan, qué sueñan, qué dicen…los poetas salmantinos de ahora?…¿o están muertos?

  2. ¡Lo que digo en otro lugar, aquí y hoy mismo: ¡Eres toda una MAESTRA! Me encanta. Yo había oído que durante un tiempo se alojó en el convento que está en el Camino de las Aguas.

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