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Interior cesa al hijo de Tejero por reunirse con implicados en el 23-F

El Ministerio del Interior ha destituido al teniente coronel Antonio Tejero Díez, hijo del teniente coronel que dio el golpe de Estado del 23-F, por celebrar la efeméride con una comida en un cuartel, a la que estaban invitados, entre otros, su padre y el Capitán Muñecas, acusado de torturas en el franquismo.

Además, acudieron a esa comida en el acuartelamiento de Valdemoro (Madrid), cuya autorización no había sido solicitada, varios de los implicados en el golpe del 23-F. Según ha informado el Ministerio del Interior, Tejero Díez celebró el pasado mes de febrero «un almuerzo no autorizado en su acuartelamiento con diversas personas implicadas en el intento de golpe de Estado del 23-F».

En este almuerzo se conmemoró el 33 aniversario de esa acción, según han precisado fuentes del departamento de Interior. Por eso, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha destituido al teniente coronel como jefe del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) número 1 de Madrid, ubicado en Valdemoro.

Tejero Díez, que desempeñaba un cargo de designación personal, ha perdido la confianza de la dirección del instituto armado y ha sido destituido en espera de un nuevo destino, según fuentes de la Guardia Civil. Las fuentes han indicado que, de momento, no se sabe exactamente si la comida, que consistió en una paella, se celebró para conmemorar el 23-F ni se conoce de qué hablaron en ella.

Pero lo cierto es que se desarrolló en unas instalaciones del grupo que Tejero dirige y sin autorización previa, por lo que igualmente hubiera sido sancionado. Entre los asistentes al almuerzo se encontraba el ex guardia civil Jesús Muñecas Aguilar, conocido como el Capitán Muñecas, acusado de torturar a Andoni Arrizabalaga durante el tiempo en el que estuvo arrestado en el cuartel de la Guardia Civil de Zarauz (Guipúzcoa).

Una comida de amistad

Ramón Tejero, hijo del exteniente coronel condenado por el 23F y hermano de Antonio Tejero, ha asegurado a Efe que «fue una comida de amistad» y que «no se celebró el 23F». «El cese de mi hermano lo atribuyo a una falta de vergüenza del director general de la Guardia Civil y del ministro del Interior», ha dicho Ramón Tejero, que ejerce de párroco en Mijas-Costa (Málaga). «Es una vergüenza que haya etarras en la calle siendo aplaudidos, que han asesinado a personas inocentes, y que unas personas que han sido juzgadas y han cumplido con su condena, no puedan comer juntos en privado. Eso es una vergüenza», ha insistido.



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