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Dos meses sin Tormes y sin postal

Fue el 22 de marzo cuando se rompió la Pesquera del Tormes, desde entonces, se ha limpiado la suciedad que afloro, pero no se ha reparado y eso que el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, dijo 13 de abril que el Ayuntamiento de Salamanca acometerá la “restauración inmediata”

 

Han pasado dos meses desde que la Pesquera del Tormes, una obra de ingeniería medieval, al menos en sus cimientos, se descompuso por su parte central debido, en gran parte, a las embestidas del Tormes durante marzo, un mes especialmente lluvioso este año.

 

Ante la sorpresa de los salmantinos y visitantes, la Pesquera, además de suministrar agua al molino del siglo XIX y a la aceña del siglo XVI, proporcionaba una lámina de agua donde se reflejaban las catedrales, proporcionando a la ciudad la tan bonita postal. Salamanca aquel 22 de marzo se quedó de un plumazo sin río y sin postal.

El Ayuntamiento se puso manos a la obra y el 3 de abril anunciaba que iba a solicitar a la Confederación Hidrográfica del Duero la reparación de la Pesquera del Tormes. Decían entonces, que en caso de que este organismo no rehabilite esta aceña protegida por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el Consistorio asumiría su reconstrucción de forma subsidiaria al ser uno de los elementos con un nivel de protección integral sobre el que únicamente se permiten intervenciones orientadas a su consolidación, conservación y restauración.

Lo que sí ha hecho el Ayuntamiento en estos dos meses ha sido la retirada de los residuos que el cauce había arrastrado y acumulado y que eran visibles desde los dos puentes, el Romano y el Enrique Esteban, y las orillas.

El  13 de abril, el Ayuntamiento anunció que acometería la la “restauración inmediata” de la pesquera del río Tormes a su paso por la capital salmantina.  Así lo aseguró el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, quien señaló que en el Ayuntamiento no puede “parar a pensar quien es el competente” para pagar el arreglo, por lo que “vamos a actuar y luego se decidirá quién es el competente para pagar eso”.

Y es que Fernández Mañueco consideraba en abril que “Salamanca no puede tener uno de los ríos más bonitos de la Comunidad en esas condiciones, porque con la rotura se han generado lodos y elementos impropios de la ciudad”. “A partir de ahí, se determinará por los servicios técnicos del Ayuntamiento si se puede o no reclamar a la Confederación Hidrográfica del Duero las actuaciones en la pesquera del tramo urbano del río Tormes en Salamanca”, sentenció.

Y unos días después, el 16 de abril, Fernández Mañueco confirmó  que, una vez concedida la autorización, “probablemente haya que hacer un primer parche de manera inmediata” sobre la pesquera para “después acometer la reparación en profundidad” de la misma.

Lo curioso es que este azud forma parte de las vistas tradicionales de la ciudad, localizándose junto al Conjunto Histórico y al área incluida en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

 


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