Castilla y León

Ratifican la condena al padre que abusó de sus hijas menores y las dejó embarazadas en Valladolid

Se le acusa por ocho delitos de agresión sexual y también varios delitos de maltrato sobre las menores y también su esposa

 

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha ratificado la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Valladolid para un hombre acusado de haber cometido presuntamente ocho delitos de agresión sexual sobre sus hijas, menores de edad, en Cuenca y Valladolid, después de haber desestimado el recurso de apelación presentado contra el fallo

ICAL.  También fue condenado por tres delitos de maltrato habitual y dos delitos de maltrato precedentemente definidos, sin la concurrencia de circunstancia alguna de la responsabilidad criminal.

La Audiencia Provincial de Valladolid condenó a P.C., por cada uno de los cinco delitos de agresión sexual respecto de una de las hijas, a la pena de 12 años de prisión por cada uno de ellos, así como a la pena de 15 años de prisión por cada uno de los tres delitos de agresión sexual respecto de la segunda de las menores. En ambos casos, también se le impuso la medida de libertad vigilada durante diez años, así como la privación de la patria potestad del acusado respecto de sus hijas.

Por cada uno de los tres delitos de maltrato habitual respecto de ambas menores y también de su esposa, se le impuso la pena de dos años por cada uno de ellos, así como la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante cuatro años. Por último, por cada uno de los dos delitos de maltrato respecto de la mujer y una de las hijas, nueve meses de prisión por cada uno de ellos. Además se le impusieron prohibiciones de aproximación a las víctimas.

La Audiencia Provincial de Valladolid ya consideró probados los hechos que comenzaron en el año 2015, cuando el acusado, guiado por “la finalidad de obtener un goce de índole sexual” y aprovechando que estaba solo con su hija de 15 años en una nave de San Clemente (Cuenca) “le quitó la ropa a la fuerza y comenzó a golpearla en la cara para vencer su oposición, logrando de este modo penetrarla vaginalmente, diciéndole además que si contaba lo sucedido la mataría”, hechos que se repitieron en otras cuatro ocasiones ya en el año 2017 en Fresno el Viejo y Villafranca de Duero (Valladolid) y Sisante (Cuenca), donde se habían ido a buscar trabajo.

El acusado cometió presuntamente hechos similares en tres ocasiones, también en 2017, con su hija de 14 años, en ambos casos aún en la provincia de Cuenca. Como consecuencia de los hechos, las dos víctimas quedaron aproximadamente en abril de 2017 embarazadas de su padre, practicándose sendos abortos el 15 de junio después de la pertinente denuncia.

El acusado, según la sentencia, además de crear ese clima de “total dominación” sobre sus dos hijas, a las que, además de agredir sexualmente golpeaba “a menudo”, empezó a golpear “con mucha frecuencia” a su esposa, en especial desde que se trasladaron a vivir a Villafranca y en las ocasiones en que ella, que sospechaba que pudiera estar utilizando sexualmente a sus hijas, le pedía explicaciones sobre los motivos para llevárselas “de viaje” o meterse “a dormir en la misma habitación donde ellas lo hacían”.

Fue en la tarde del 3 de junio del año pasado cuando el acusado se enfadó con su esposa por haber comentado sus sospechas a una tercera hija, mayor de edad que no vivía con ellos y que pretendía llevar a sus hermanas al médico. Por ello, con el fin de “lastimarla” le propinó “varios bofetones” causándole una contusión en la ceja derecha que requirió de primera asistencia facultativa y tardó dos días en curar. Ante esta agresión, intervino en defensa de la esposa del presunto agresor un hijo de 22 años a quien el acusado golpeó en el rostro sin llegar a causarle lesión alguna. Tras este altercado, los hijos del acusado avisaron a la Guardia Civil y la mujer interpuso la denuncia por las violaciones de sus hijas.

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