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La conmovedora historia de la española muerta en París

Era la primera vez que viajaba fuera de España, y la primera que lo hacía sin ser acompañada por sus dos hijos.

Laura Sanz, de 38 años, falleció este sábado en una explosión que tuvo lugar en París, donde ella y su marido habían ido a pasar el fin de semana. A lo que ya en sí mismo es una tragedia, se le añade la conmovedora historia que hay detrás.

 

Su marido, Luis Miguel Fontán, la llevó el pasado viernes al aeropuerto de Barajas como una sorpresa. Ella no tenía ni idea de a dónde se dirigían. Él lo había planificado todo con mimo, “a hurtadillas”, contando con la colaboración de los padres de ella “para que se quedaran a los niños” de la pareja, de entre cuatro y nueve años de edad. Iba a salir de España por primera vez, y “sin niños, por una vez”.

Cuentan sus allegados que, cuando la pareja contrajo matrimonio, su viaje de novios lo pasaron “con familiares y amigos. Ni un viaje pa’ ellos solos tuvieron”. Más adelante, nacieron los niños “y, a partir de ahí, siempre que se fueron lo hicieron con los enanos, nunca solos… No habían tenido esa suerte. Y fíjate ahora”.

Laura Sanz tenía fama de trabajadora. Llevaba 17 años trabajando en la misma empresa de supermercados, La Despensa, en Toledo. “Era una currante, cuando cambiaron de tienda echaron a todos los empleados menos a ella. Era una trabajadora…”, señalan sus conocidos, “y mira tú por dónde. Era la primera vez que viajaban ellos solos desde hace mil años, y la primera al extranjero. Un fin de semana, apenas tres días. Qué mala suerte. No te lo quieres creer”.

Y es que el sábado pasado, en torno a las 9.00 horas de la mañana, cuando ambos estaban en el hotel que él había reservado a escondidas, notaron un intenso olor a gas. “Él nos lo ha dicho, que olía mucho a gas, que era muy llamativo”, dicen sus familiares. Pocos minutos después se produjo la explosión, que “pensaron que era un ataque terrorista”.

El cuerpo de la fallecida fue lanzado violentamente hacia la cama, donde le cayeron cascotes encima. En las duras imágenes, que fueron tomadas por un espontáneo con un móvil, se podía ver a Luis Miguel en ropa interior gritando “¡ayuda!” y tirando del cuerpo de su mujer para desenterrarlo. El vídeo causó una gran conmoción en la casa de los padres de Laura, en Burguillos.

“A Dolores [la madre de la fallecida] le hemos tenido que quitar la televisión”, explican los familiares. Su padre, José Luis Sanz, se fue inmediatamente a París en cuanto supo del accidente, ayudado por el club de moteros al que pertenece, los Krackens, de Ciudad Real, junto a uno de sus hijos. “Son una piña”, relatan desde la familia sobre el clan, “rápidamente vinieron a buscarle a casa, le sacaron el billete y lo mandaron para allá”.

La defunción de Laura Sanz fue certificada a las pocas horas, cuando su padre ya estaba en la capital francesa para escuchar la triste noticia.

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