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La calle de los ‘mil’ nombres por la que sin duda has caminado

Es una de las más céntricas, de las más antiguas de Salamanca y nace en la Plaza Mayor

 

Sin duda has pasado por ella miles de veces. Es una de las calles más antiguas de la ciudad y una de las más céntricas. Un par de pistas más: nace en la Plaza Mayor, ha tenido numerosos nombres y la ‘construyen’, entre otras edificaciones, ocho que están catalogadas de interés. Los has adivinado, es la calle Toro.

 

Vayamos por partes. La calle Toro ha tenido varias nomenclaturas. Debe su nombre a la puerta de la antigua muralla donde comenzaba el camino a la localidad zamorana de Toro. El primer tramo de la actual calle Toro, el que llega a la Plaza del Liceo, se llamó Los Herreros, quizá por encontrarse allí instalados los artesanos del hierro; y el segundo tramo, el que desemboca en la Avenida de Mirat, se denominaba del Doctor Riesco y en algún tiempo Puerta de Toro.

De 1933 a 1937, calle de la República. Nombre que cambió por el del Generalísimo el 15 de julio de 1937, cuando el Ayuntamiento en un pleno alegó que le ponían el nombre del Generalísimo “por ser la arteria principal, de más movimiento, vida y circulación de Salamanca y por el anhelo de los salmantinos de honrar el nombre del caudillo”. Además, “asegura que desde el primer momento esa denominación será aplicada y aceptada con pleno júbilo y general satisfacción por los habitantes de la ciudad, que llevan la gratitud y admiración al salvador de nuestra Patria en el fondo de sus corazones”.

No, los salmantinos, según cuenta Ignacio Carnero en su libro Callejero Histórico Salmantino no acogieron el nombre con agrado y aunque en las señas de las cartas ponían calle Generalísimo, entre paréntesis añadían, (antes, Toro).

El Ayuntamiento de 1979 volvió a colocar la placa de Calle Toro. Y hasta hoy.

Sus edificios de interés

Esta importante calle, además de ser una de las más transitadas, tiene edificaciones catalogadas de interés. La más antigua es la iglesia de San Juan de Sahagún comenzó a construirse en 1891 y concluyeron sus obras en 1896. Firmó el diseño el arquitecto Joaquín de Vargas Aguirre y su estilo es Neomedieval.

La fachada presenta obra de sillería de piedra franca y grandes relieves de bronce obra del escultor Aniceto Marinas. Entre las singularidades destaca la elevada torre con aguja, que fue centrada hace unos años, se contaba que esta desviación se debía al terremoto de Lisboa, pero no podía ser porque el seísmo de la capital lusa ocurrió en 1755. Aún no estaba construida.

La iglesia dedicada al patrón de la ciudad ocupa el solar de la antigua iglesia de San Mateo.

Iglesia de San Juan de Sahagún.

Siglo XX

Al comienzo del siglo XX, en 1902 se construyó el edifico que hoy acoge a Zara, en el 58. Es obra del arquitecto Cecilio González Domingo. La fachada de este edificio eclecticista ofrece una sillería de piedra franca en planta baja, esquinas y recerso y es de ladrillo prensado.

Entre las características singulares destaca el mirador en chaflán y el acceso con arco de medio punto enfrentado a la calle Vázquez Coronado.

calle Toro, 58.

Santiago Madrigal, el arquitecto municipal

Santiago Madrigal fue arquitecto municipal. Se preocupó mucho por el estado de los edificios históricos. Así, según se puede leer en el libro de Jesús Málaga, La vida cotidiana en la Salamanca del siglo XX, 1898-1923, Madrigal denunció ante el Consejo el mal estado de los Portalones de la Alberca, cerca de la cárcel. Algunos miembros de la burguesía eran conscientes de la necesidad de la mejora urbana de la ciudad.

Santiago Madrigal firma en 1914 uno de los edificios más singulares de la calle el que está situado en el número 34. Es de estilo Neo-gótico y presenta moldeados de cemento, revocos y rejerías metálicas. Entre sus características singulares destacan los miradores de esquina ovalados y una nutrida y variada decoración goticista.

calle Toro, 34.

Del mismo autor es el edifico que se encuentra en el número 71. Madrigal lo construyó en 1916 y su estilo es Neoplateresco. Tiene un mirador de esquina y está decorado con columnas, frisos, candeleros, medallones,…

Calle Toro, 71.

El último de los edificios que firma Madrigal es el ubicado en el número 66, es de estilo Neoplateresco y se construyó en 1923. Su fachada es de piedra franca; con rejería metálica sobre jabalcones. Las ventanas están decoradas con pilastras, frisos y candeleros.

Calle Toro, 66.

Fue uno de los grandes artífices de la Salamanca modernista, que además dejó una huella de buen hacer en la arquitectura de estos primeros años del siglo XX.

Coetáneo de Madrigal está Joaquín Secall. Este arquitecto catalán firmó en 1926 el edificio ubicado en el número 44. Su estilo es eclectista y su fachada tiene revoso pintados y rejerías metálicas. Entre las características que presenta están los pilares de fundición en la planta baja y despieces almohadillados.

calle Toro, 44.

A mediados del siglo XX

Francisco Gil es otro de los arquitectos que ha dejado obras muy importantes en nuestra ciudad y, en la calle Toro, también. De su imaginación salió el edificio del número 43, en 1950. Su estilo es Historicista de posguerra. La fachada presenta sillería de piedra franca y rejerías metálicas. Además, arquerías en planta baja, frontones, arcos, columnas, frisos, candelore…

Calle Toro, 43.

Y por último el del colegio Amor de Dios que data de 1960 y su estilo es Historicismo de posguerra con sillería de piedra franca y esquina en chaflán enfatizada por un torreón.

 

 

 


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