Opinión

Cuestiones de derecho

 

Mientras desayunaba, leía la noticia de una violación a una menor por parte de otros dos menores de 16 y 17 años en una playa española. Venimos observando, desde hace bastante tiempo, el auge de delitos en los que hay implicados menores, mientras normalizamos estas situaciones como parte de la vida diaria.

 

Siempre he manifestado públicamente mi desconfianza y mi malestar con La Ley Del Menor que entró en vigor en el año 2000 que siempre estuvo y sigue estando rodeada de polémica. Sigo considerando que necesita reformarse porque como tal, no está funcionando.

El tiempo y el auge de delitos realizados por menores lamentablemente me da la razón. MI manera de pensar, me ha supuesto diversos enfrentamientos, siempre desde el respeto, con quienes no lo ven de la misma manera, pero también veo que no soy solamente yo, desde el mundo jurídico y desde colectivos que se dedican a trabajar con menores, cada día son más los que alzan la voz pidiendo esa reforma.

Algo se está haciendo mal cuando hay menores conscientes de su minoría de edad campando a sus anchas y utilizando esta Ley a su favor para cometer todo tipo de delitos sabiendo que, en algunos casos, son inimputables y que sus actos no tendrán consecuencias.

Una Ley que empodera a unos y sin embargo desprotege a otros, necesita adaptarse a la realidad en un País en el que no se llama a las cosas por su nombre y que pone a la altura de una pelea de barrio, delitos muy serios , que en ocasiones nos hacen llevar las manos a la cabeza debido a su brutalidad y nos hacen pensar cómo puede haber tanta maldad en vidas tan jóvenes.

Esta Ley que persigue como fin la retribución, la reinserción y la prevención por lo que impone “medidas “ orientadas a ello, pero en muchas ocasiones carece de medios para llevarlas a cabo por lo que la laxitud da alas para volver a delinquir y nos volvemos a encontrar con que la Ley que hay no se aplica como debiera en todo su contexto.

En casos de acoso escolar, nos encontramos con que la mayoría de los que acosan son menores de 14 años por lo tanto inimputables. Lo saben y en algunos casos se lo hacen saber a sus víctimas, por lo que mañana volverán a machacar al mismo compañero o quizás a otro ante la impunidad de una Ley que nadie se atreve a reformar y que no se adapta a la sociedad actual.

Esa Ley nunca les explicará a estos menores las consecuencias del mal que causan en sus compañeros, nunca les enseñará que rompen familias, que muchos de estos compañeros acabarán teniendo enfermedades de por vida, provocadas por el stress de la situación y que en el peor de los casos cruzaran la peor de las salidas, para no volver.

¿En manos de quien queda la responsabilidad? No es cuestión de estadísticas, ni de ratios, es cuestión de Derechos Humanos.

Más información: Asociación Salmantina contra Bullying y Cyberbullyin -ASCBYC-



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