Opinión

En el inicio (el tiempo)

 

Ante la decepción del pasado, la duda del presente y la ansiedad del futuro, todo se podría considerar tiempo.

 

Siempre se está pendiente del tiempo y por lo tanto creemos que es escaso. Al iniciar el día, no se nos ofrece como la posibilidad de realizar esas cosas importantes o intranscendentales que nos ocupan, sino como el espacio limitado que como castigo se nos impone.

La realidad es que todos tenemos diferentes formas de medirlo y todas son correctas.

Quién podría decir que es igual un día trabajando, que ese mismo día sin libertad en una prisión o luchando en un hospital. Quién cuentan los minutos y los segundo, quién no puede contar las horas.

No se puede permitir perder el tiempo cuando hay tanta necesidad de él. La ayuda a la humanidad es acrecentar el tiempo, es hacer una aportación a quien lo necesita.

¿Quién es el dueño del tiempo? Los que tienen poder. Los que gobiernan en un país, donde se les ha elegido o no, pueden considerarse los dueños del tiempo. Ellos tienen la absoluta certeza del que disponen, del que les agobia, del que necesitan para sus propósitos…

Con la decepción del pasado, la duda del presente y la ansiedad del futuro.

Perder el tiempo… ganar tiempo… controlar el tiempo…

Hoy existe un grupo de seres humanos que sueñan con tener un poco de tiempo para vivir, para ser considerados como tales, para recuperar la dignidad perdida o a punto de extinguirse.

Son seres humanos que no tienen tiempo, que reniegan del que tuvieron y perdieron al soñar.

Al final… Son seres humanos, sólo y sobre todo eso, que dependen del tiempo de otros que igualmente dependen del tiempo que les falta. Éstos últimos ven como transcurre y no llega el fin deseado.

El tiempo, que es valiente cuando se carece de él, es muy cobarde cuando se depende de él.

Usar bien el tiempo, por la decepción del pasado, la duda del presente y la ansiedad del futuro.

Por. Pilartxo Rodeles



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