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Pánico en Ciudadanos

El coste electoral en tierras castellanas y leonesas será mayor que en otros territorios por el previsible castigo a la marca naranja tras haber pactado con el PP

Ciudadanos en Salamanca vive tiempos convulsos. Todavía no se han repuesto de las consecuencias internas que han tenido los pactos postelectorales -con gran contestación entre los afiliados- y ahora tienen que enfrentarse nuevamente a las urnas. Ninguno de los estrategas del partido naranja contó con una cita electoral tan pronto, confiaban en que finalmente Unidas Podemos y los partidos independentistas acabarían apoyando a Pedro Sánchez y así evitar tener que someterse nuevamente al veredicto ciudadano. Pero los cálculos fallaron.

 

Las encuestas van mal para Ciudadanos, muy mal de hecho. Apenas conservarían la mitad de sus diputados -pasarían de 57 a 38, en el mejor de los casos- y se da por hecho que, en Castilla y León, de los 8 diputados conseguidos el pasado mes de abril, sólo conservarán el obtenido por Valladolid. El coste electoral en tierras castellanas y leonesas será mayor que en otros territorios por el previsible castigo a la marca naranja tras haber pactado con el PP y traicionar las reiteradas promesas de cambio después de 32 años de los ‘populares’ al frente del gobierno regional.

En Salamanca, los cuadros de Ciudadanos están especialmente preocupados por el impacto que tendrá en la ciudad del Tormes su entrega al PP. Según cuentan a este confidente, la mala imagen que arrastra su líder local, Ana Suárez, más preocupada por hacerse un hueco entre las filas del PP con una campaña promocional muy personalista, puede provocar que pierdan el grueso de los casi 20.000 votos cosechados el pasado mes de abril en la capital. Las encuestas predicen la pérdida del único diputado naranja en Salamanca, José Antonio Mirón -que repite como cabeza de lista-, pudiendo producirse un reparto de 3 diputados para el PP y 1 para el PSOE, o un empate a 2 entre PP y PSOE, siempre que el PSOE consiga retener buena parte de los apoyos de abril y no sufra desgaste por no haber llegado a un acuerdo de investidura.

Si la situación de Ciudadanos a nivel local no ayuda al trascender su obsesión por colocar a concejales con sueldo y asesores y, además, quedar desdibujados con respecto al PP, tampoco Albert Rivera está en su mejor momento. Después de vetar cualquier acuerdo con el PSOE de Pedro Sánchez y contribuir al bloqueo institucional que nos ha llevado a nuevas elecciones, este fin de semana dijo estar abierto a pactar con los socialistas, en un desesperado intento por seguir pareciendo un partido centrista que pacta a derechas e izquierdas. Al veleta de Rivera (Santiago Abascal llama veleta naranja al partido) no se le ha acabado la cuerda para seguir girando, pero se le ha acabado el crédito ante los votantes. Y la factura que tendrá que pagar parece que será devastadora.



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2 comentarios

  1. Ciudadanos puede perder o perder en las próximas porque no le queda otro camino diferente a ese después del espectáculo que ha dado en los últimos meses. Veréis la desbandada que van a sufrir en todos los lados

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