Opinión

Aurora

 

¡Aurora! ¿Puede haber nombre más poético? Es la luz, es el momento que precede a la salida del sol. Es la esperanza del buen día, la imagen del optimismo, la belleza del amanecer con el canto de los pájaros, el renacer de la vida… Todo eso y mucho más… ¡Poesía pura en una sola palabra!

Desde los tiempos más remotos, desde que el Hombre es Hombre, pensó así. Y cuando el Hombre fue Artista, es decir, desde siempre, quiso reflejar la Aurora y el Alba en una pared o en un lienzo. Y lo representó como un sol con sus rayos girando, como si avanzase… Los rayos suelen ser cuatro, pero también tres, o más… Es un símbolo milenario que algunas ideologías tomaron como elemento de avance continuo, con o sin el sol. Así, la cruz gamada, o esvástica, fue asimilada por el nacionalsocialismo alemán del siglo XX. Pero es mucho más antigua, mucho más… Otro símbolo menos sofisticado consiste en medio círculo sobre una línea horizontal, o bien el círculo completo, con los rayos emergentes rectos…

Hace algunos años redescubrí el símbolo del Renacimiento, de la Aurora, en algunas baldosas de la Catedral de Salamanca. Cuatro pentágonos rodean a un octógono regular. Éste representa al Sol y la impresión giratoria de sus rayos la crean los pentágonos que, evidentemente, han de ser muy especiales para lograr tal fin. Ignoro a quien se le ocurrió la idea, pero, fuese quien fuese, allá por los comienzos del siglo XVI, hizo un pentágono con un ángulo recto, dos tipos de ángulos, tres lados iguales, cuatro ángulos iguales de 112º30´, y cinco lados.

A este pentágono tan excepcional y único lo llamé pentaequitetrágono trilátero, o salmantinógono. La cruz que forman 4 con el octógono se puede llamar la «Cruz de Salamanca«. Asociando 6 pentágonos geométricamente en el espacio y cerrando los huecos con doce triángulos equiláteros creé un poliedro que bauticé con el nombre de salamancaedro.

Salmantinógono o Eógono, la Cruz de Salamanca y el Salamancaedro.
Salmantinógono o Eógono, la Cruz de Salamanca y el Salamancaedro.

Pero ahora estoy pensando que el salmantinógono, nombre que ya no puedo ni quiero borrar, puede tener un «alias» que pasaría de ser una denominación de origen local, a otra, universal. ¿No merece algo así el nombre de Salamanca, universalmente famosa por su Universidad y por ser la patria del Lazarillo del Tormes? ¿Y cuál sería ese «alias»?

Cuando la Ciencia hizo la división de los tiempos geológicos en Eras y se quiso dar nombre a las partes en que se fragmentó cada una de ellas, se supuso que la Era Terciaria podía tener tres, que recibieron los nombres de Eoceno, Mioceno y Plioceno. Después, mucho después, se añadieron dos, por delante y detrás del Eoceno: el Paleoceno y el Oligoceno.

Pero vamos con el Eoceno, mi época predilecta, aquella en que los estratos que en ella se formaron contienen las tortugas, cocodrilos y mamíferos fósiles de Salamanca y Zamora, que estudié durante tantos años. ¿Por qué lo llamaron Eoceno? Pues porque como se consideraba el punto de partida del Terciario, acudieron a la lengua griega, en la que EOS significa «aurora» y KAINOS «nuevo»

Así pues, Eoceno viene a traducirse como «AURORA DE LOS TIEMPOS MODERNOS«. En 1990, el pintor Ángel Cuesta, padre del inolvidable paleontólogo de perisodáctilos Miguel Ángel Cuesta, me regaló un cuadro que hoy luce en el Claustro Alto de la Universidad de Salamanca. Se trata de una recreación paisajística del Eoceno salmantino. Se le puso ese nombre al cuadro.

Desde el 15 de marzo de 2012 el cuadro "Aurora de los Tiempos Modernos" está colocado en la vitrina de Paleontología del Claustro Alto de la Universidad de Salamanca.
Desde el 15 de marzo de 2012 el cuadro «Aurora de los Tiempos Modernos» está colocado en la vitrina de Paleontología del Claustro Alto de la Universidad de Salamanca.

¡EOS! ¡AURORA! ¿Por qué no aplicar el griego para el «alias» del salmantinógono? ¿Por qué no?

Por tanto a las baldosas pentagonales de la Catedral de Salamanca las llamaremos SALMANTINÓGONOS o bien EÓGONOS, los «POLÍGONOS DE LA AURORA«.

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¡Aurora! ¡Qué bello nombre para una mujer! No tiene equivalente masculino. No es como «Alba«, que sí lo tiene: «Albor«.

Aurora se llama uno de los ángeles de A.F.A. de Salamanca, la médica que atiende a los que padecen la terrible enfermedad de alzhéimer y, si hace falta, también a los pacientes, que tales son los familiares. Y su nombre, por sí solo, es como un rayo de esperanza que emana del sol que es el cariño de todos esos ángeles que velan por nuestros queridos enfermos. ¡Gracias, Aurora! ¡Sigue tratando de iluminar con tus rayos la oscuridad en que se encuentra este mal!



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