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“No queremos ser héroes, solo vivir dignamente y tener unos precios justos”

Raúl del Brio, vicepresidente de Asaja Salamanca, recuerda que, en estos tiempos de crisis, pese a que su actividad es esencial, el sector sigue con los mismos problemas de siempre

 

Vivir en una crisis casi permanente solo deja lugar a dos opciones: o te mata o te hace más fuerte. Y los profesionales del campo en Salamanca (igual que otros muchos en España) han decidido optar por la segunda. No es que no les quede otra, es que se han empeñado en seguir luchando por su profesión, su trabajo, su vida… ¿por qué van a tener que renunciar a todo eso?

 

Un claro ejemplo de esta situación es Raúl del Brío Encinas, agricultor y ganadero de 37 años y vicepresidente de Asaja Salamanca, quien no es de esos que pide utopías, ni mucho menos, aunque su principal demanda, a día de hoy, aún lo siga pareciendo: precios justos para sus productos. Que haya que pedir esto en 2020 parece surrealista sí, pero en ocasiones la realidad sigue superando a la ficción.

Tampoco se define como un héroe, no, pese a que su actividad es esencial y más en estos tiempos donde el coronavirus hace estragos y está destrozando vidas, quizá demasiadas, “algo que no puedo entender. Hay veces que en política no están los mejores, y eso no puede ser”, reclama, un pensamiento que comparte una parte importante de la sociedad. Y es que, cuando eso falla en cualquier ámbito de la política, es que algo se ha hecho y se está haciendo terriblemente mal. “Ojalá con el tiempo alguien nos explique todo lo que ha pasado en esta crisis, que nos digan la verdad, con independencia…”; ojalá. 

Su día a día: “Mi día a día en lo que a trabajo se refiere ha cambiado poco. Las tareas hay que hacerlas igual y los cultivos siguen su ciclo normal, por lo que hay que abonar las tierras, tratarlas… el trabajo rutinario. Lo que sí ha cambiado un poco más es el tema burocrático, del papeleo con los bancos y todo este tema, aunque cada día podemos solucionar más cosas”.

Situación de la cosecha: “El desarrollo del cultivo es muy bueno porque el año, en lo meteorológico, ha sido muy bueno. Ya se sabe, ‘abril y mayo hacen el año’ y está siendo una buena primavera, por lo que, con los tratamientos correctos, creemos que puede ser una buena campaña en producción. No en vano, sí que hemos encontrado enfermedades derivadas del exceso de humedad, con la aparición de hongos como la roya o la septoria. Desde hace unos días, como la lluvia nos dio una tregua, hemos podido entrar en las tierras para administrar el tratamiento correspondiente. El trigo ha quedado muy afectado, incluso con algunas parcelas muy dañadas, mientras que la cebada está menos, pero esta enfermedad también ha tenido su efecto”.

Previsión de rendimientos: “En la provincia de Salamanca varía mucho en función de la zona de la que hablemos. Existen parcelas que se pueden ir de media por encima de los 4.000 kilos por hectárea y otras que para llegar a los 3.000 kilos se van a ver mal, pero creo que una media de 3.500 kilos puede ser algo real, quizá un poco menos, siempre que las enfermedades o las posibles tormentas no hagan daño, porque la campaña hasta ahora es muy buena”.

Raúl del Brio, agricultor y vicepresidente de Asaja.
Raúl del Brio, agricultor y vicepresidente de Asaja.

Precios: “Son un desastre y desde que empezó el confinamiento, salvo la primera semana con un pequeño repunte, todo ha ido a la baja. El consumo de pienso ha caído porque hay sectores ganaderos inmersos en una gran crisis. Además, la cebada se ha desplomado y ha arrastrado al resto de cereales hacia abajo. El principio de la campaña no va a ser bueno en cuanto a precios viendo la tendencia y porque también dependemos del mercado internacional”.

El lechazo, en ‘rojo’: “Ahora mismo, lechazos, tostones y cabritos están en caída libre. Estos productos han sufrido un enorme descenso de las ventas y luego ya sabemos… ‘a río revuelto, ganancia de pescadores’. Los compradores intentarán adquirir todo lo que puedan al precio más bajo para arriesgar menos dinero porque no se sabe cómo va a evolucionar esto. Sus ventas, ligadas a la hostelería, han caído mucho y el lechazo está a la baja. El cordero más grande parece que se ha sujetado un poco más porque se exporta a otros países y parece que se ha abierto un poco más de luz”.

‘Bajón’ en el vacuno: “Este año en lo que se refiere a los pastos, es un año soberbio para el vacuno, con las fincas como nunca y gran cantidad de agua en las charcas; en cuanto a producción, muy bueno. Pero, en lo que se refiere a los precios, se ha llevado a cabo una bajada de los mismos, no tan acusada como en otros sectores, pero ahí está. Y creo que no hay ningún motivo para ello, porque pese a que en la hostelería se ha parado todo, el consumo en los hogares ha aumentado bastante, y puede compensarse en cierto modo. La exportación también funciona relativamente bien. Otra cosa es lo que se refiere a las piezas más nobles del vacuno, que es donde se ha resentido más el consumo, al ir más ligado a la hostelería”.

Grandes superficies: “En lo que se refiere a los terneros de vida, la carne es verdad que ha bajado, pero creo que la bajada en los precios está impulsada desde arriba. Las empresas integradoras ceban miles de teneros a los grandes supermercados, y son ellos los que han dicho que hay que bajar los terneros, dando orden de que no se pague más de ‘X’ o ‘Y’ por ellos. En Salamanca hemos resistido a esas presiones y la Lonja ha aguantado, pero el ‘bajonazo’ que ha pegado Extremadura nos ha llevado a ir a la baja…”.

El miedo: “La situación que vive este sector es el caldo de cultivo perfecto para ciertos actores en esta cadena. Cuando el miedo aparece entre los productores y consumidores, hay gente que se aprovecha de eso para ganar más dinero. No han bajado los precios en el supermercado, pero a los productores no nos han pagado más, todo lo contrario, ha bajado. La cuenta es clara: si compras barato y vendes igual que antes o más caro, ganas más dinero. Luego ellos dirán que no es así, que no ganan tanto…”.

Cuando pase esto…: “(Puff) Hablar sobre cuando pase esto es hacerlo de ciencia ficción. ¿Qué va a pasar? ¿Cuándo va a pasar? No sabemos nada de ningún sector, solo que ahora todo está suspendido y ya está, hay que ir poco a poco. Cuando pase esto, cuando sea… analizaremos y veremos si seguimos igual que estábamos, aunque a día de hoy solo veo que estamos peor”.

Negocios parados: “El que para y no tiene ingresos puede estar mal o muy mal, pero no tiene gastos o tiene pocos. Pero el que funciona, si encima de seguir con los gastos tiene que vender a pérdidas, apaga y vámonos. Cuando produces alimentos de necesidad vitales como la comida, debes ganar lo que te mereces”.

La sociedad y el campo: “Creo que la gente se ha concienciado un poco más de la importancia que tiene el campo y piensa que si no estuviésemos al pie del cañón, a lo mejor no tendrían comida o bebida en la nevera… pero temo que cuando se vuelva a la rutina, que ojalá sea pronto, cada uno volverá a lo suyo y todo pasará a un segundo plano. De todos modos, soy de los que piensa que no tenemos que concienciar a nadie porque no queremos ser héroes, ni nos hacen falta aplausos; yo hago con mucho gusto mi actividad y vivo de ello; lo hice antes, lo hago ahora y lo haré. No queremos ser héroes, solo vivir dignamente con lo que hacemos y que nos paguen precios justos”.

¿Sector marginado?: “Nunca me he sentido marginado, no me gusta esa palabra. Aunque a veces se da por supuesto que la agricultura y la ganadería están ahí y ya se da por supuesto, no se cuidan mucho. Creo que es como el amor, hay que cuidarlo. La gente, los gobiernos, la sociedad… todo el mundo cree que esta profesión está ahí y que nunca va a desaparecer, pero cuidado. Cuando todo viene más barato de fuera, cuando a veces se valora más lo que no producimos nosotros, creo que no está bien. La agricultura no se ha desmantelado como lo hizo en su momento la industria, pero ha estado al límite de desmantelarse. Y no lo ha hecho porque los profesionales somos unos sufridores y hemos aguantado carros y carretas. Con nuestros números durante varias campañas, muchos habrían cerrado la puerta y siempre estamos acostumbrados a ver qué pasará el año que viene. Precisamente, se inventó la PAC para que el sector no se desmantelase; de lo contrario, hubiese sido imposible seguir produciendo. La vida ha subido mucho y no los precios que recibimos”.

¿Menos ayudas por esta crisis?: “El miedo al recorte siempre está ahí, pero si con todo lo que va a venir ahora, Europa no tiene la visión suficiente para ayudar más al campo, cometerá un gran error y le pasará factura, como ha pasado ya en otros sectores. Demostraría muy poca inteligencia”.

El Gobierno y el campo:Pienso que el Gobierno está desbordado y en este sector creo que está haciendo poco. Es cierto que se han abierto algunas líneas de ayudas al almacenamiento privado, pero de momento poca cosa. Aunque tengo claro que la ayuda más grande que podríamos tener es que los precios vayan a su sitio y no hay estos márgenes tan abusivos”.

Gestión de la crisis de la Covid-19: “Mi visión sobre este tema es clara; hay ciertas cifras en España que no logro comprender. Soy de las personas a las que les gusta analizar mucho lo que veo y escucho, no hablar por hablar y sin pensar. Esta crisis le ha venido grande a todos los países y estoy convencido de que el gobierno está intentando hacerlo lo mejor posible, pero suele pasar que en la política no siempre están los mejores y, por eso, cuando vienen grandes problemas, no se han tomado las mejores decisiones.
Imagino que los políticos tienen buenos asesores, pero también creo que en muchas ocasiones no les hacen caso, por electoralismo o por interés de otro tipo. Hay cifras que me chocan y no logro entender cómo podemos tener esa cifra de muertos con el porcentaje de población; es una barbaridad y ojalá con el tiempo alguien nos lo explique, que nos digan la verdad, con independencia. Solo hay que ver cuántos sanitarios se han contagiado… al pueblo hay que darle pan y circo, pero nuestra situación es complicada y no solo la sanitaria porque 2020 tiene un futuro muy negro. Y compadezco a la hostelería, que lo pasará muy mal, igual que el pequeño comercio”.

 


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