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Economía

Unai Sordo insiste en subir el SMI hasta los mil euros

El líder de CCOO dice que Marcelino Camacho estaría orgulloso de la reforma laboral

El secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, aseguró este jueves que Marcelino Camacho estaría “muy orgulloso” por las negociaciones llevadas a cabo por la organización a la hora de pactar “la primera reforma laboral que recupera derechos en 35 años”.

Ical.- Así se expresó el actual líder del sindicato durante un acto celebrado en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca precisamente para honrar la figura del histórico sindicalista, cuyo legado fue cedido hoy por su familia al espacio público.

En este sentido, Sordo mantuvo que esta reforma laboral podría marcar “un antes y un después” en la reducción de la temporalidad, que definió como “una de las grandes lacras del modelo laboral español”. Un calificativo que también atribuyó a los despidos, asegurando asimismo que servirá para ofrecer una alternativa. “Las empresas, siempre que tienen un problema, acuden a los despidos. Solo una vez en la historia de España no ha ocurrido esto. Y ha sido en esta crisis mediante la utilización de los ERTES. Y con esta reforma, lo que hacemos es normalizar su utilización”, matizó.

El líder sindical señaló además que el acuerdo alcanzado con el Gobierno para modificar el real decreto recupera equilibrios en la negociación colectiva, algo que definió como “capital” en un momento en el que “se está demostrando que hace falta una mejora de los salarios y de las condiciones laborales, y que gran parte de su devaluación tiene que ver con la anterior reforma”.

Sin embargo, a unas tres semanas para su votación, aún no está claro que vaya a salir adelante tras las criticas vertidas por partidos con diferentes sensibilidades políticas. “En mi opinión estamos asistiendo a una especie de escenificación del conjunto de los partidos para marcar perfil político. Es comprensible. Lo que no lo sería es que dejaran pasar la oportunidad de convalidar una reforma que mejora y recupera derechos de los trabajadores”, incidió.

Según los datos ofrecidos por el secretario general de CCOO, a diferencia de la anterior crisis, cuando diez años después todavía no se habían recuperado las cotizaciones a la Seguridad Social, tras la pandemia, en apenas dos años, y “gracias al Diálogo Social”, se han podido “no solo recuperar, sino mejorar” las cifras de cotizantes. “Esta reforma tiene que pedalear en esa dirección: recuperación de puestos de trabajo, mejora de las condiciones salariales y la estabilidad”, apostilló. Si bien se mostró comprensivo con que los partidos desarrollen sus estrategias, señaló que ·es muy importante tener altura de miras y ser conscientes de que lo que aquí está en juego es la mejora o no los derechos”.

Además, Unai Sordo sostuvo que hay un “cambio de paradigma” sobre cómo salir de esta crisis, también en otros países de Europa. “Se está haciendo en términos más sociales que la anterior. Es verdad que hay muchas situaciones de precariedad y pobreza, pero el hecho de que se estén haciendo políticas diferentes, tanto en nuestro país como en otros, es muy relevante para las izquierdas. Y creo que las izquierdas tendrían que ser conscientes de que esto va también de disputa de hegemonías y de poner en valor que se puede salir de la crisis de una forma distinta a la devaluación de salarios que hubo hace diez años”, resumió.

A partir de ahí, según matizó, los grupos tienen “toda la legitimidad” para seguir plantear medidas. “Hay otra variable, que es que quedan dos años de legislatura. Al día siguiente, se pueden seguir planteando medidas porque no se habrá acabado la agenda reformista. Por tanto, son compatibles algunas de las reivindicaciones que estamos escuchando estos días con la convalidación de un decreto que es netamente positivo para los trabajadores”, zanjó sobre este asunto.

Altas y bajas por covid

Preguntado por la problemática planteada en torno a la tramitación de las altas y bajar por COVID-19 en pleno repunte de la sexta ola, el líder sindical pidió hacer una análisis “más estratégico y sosegado”. En este sentido, apuntó a los problemas intrínsecos del sistema sanitario. “Claro que hay ahora mismo una irrupción de miles de consultas que llevan a problemas burocráticos para gestionar altas y bajas. Pero más allá de la anécdota, que habrá que resolver de la forma más pertinente posible, el problema es la dotación de servicios públicos al sistema de atención primaria”, aseveró.

Y fue más allá. “Es un escándalo que después de lo que hemos vivido en la pandemia tengamos que estar desde las calles exigiendo mejorar la inversión pública en materia sanitaria en toda España”, denunció. En su opinión, es necesario incrementar la inversión pública en materia sanitaria hasta los 7,5 puntos del PIB y, de ese montante, dedicar un 25 por ciento a la atención primaria. “Esa es la forma de hacer frente a esa saturación de lo centros con millones de personas afectadas. Lo que subyace es el problema de la no inversión sanitaria”, reiteró.

Además, se mostró esquivo con la necesidad de implementar cambios legislativos para acelerar la tramitación de altas y bajas. “Esto no es así porque sí. No es por tocar los pies. Es porque el facultativo tiene que comprobar médicamente si la persona tiene todavía alguna secuela o alguna complicación. Cualquier simplificación de trámites que pueda parecer más o menos neutra puede conllevar que no diagnostiquen bien las secuelas de una enfermedad. Y no estamos hablando de tonterías”, advirtió

SMI

En último término, Unai Sordo se refirió a la pretendida subida del Salario Mínimo Interprofesional y refirió que las negociaciones deben abrirse “cuanto antes”, incluso de forma simultánea a la convalidación de la reforma laboral, asegurando que podría ser en “enero o febrero”. “Abramos el periodo de consultas, pero teniendo en cuenta que hay un compromiso suscrito por los sindicatos con este Gobierno para continuar la senda de subida del SMI que en el año 2022 tiene que ser de 1.000 euros”, manifestó.

A partir de ahí, según expuso, los sindicatos deben contraponer con datos “el espantajo” que utilizan las patronales al mantener que esta subida destruye empleo. “Con el SMI más alto de la historia de España hemos recuperado el empleo perdido en la pandemia, mientras que diez años después de la anterior crisis, con un SMI de 600 euros, teníamos 370.000 cotizantes menos a la Seguridad Social. Está ‘archidemostrado’ que una subida en estos términos no destruye empleo. Yo diría que lo crea, porque contribuye a incrementar el consumo y repercute en la mejora de la economía. No contemplamos otro escenario que esa subida”, finalizó

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