Hace unos meses La Crónica de Salamanca propuso a alumnos de 3º de la ESO del colegio Calasanz realizar una serie de reportajes para conocer: ¿Por qué se levantan? ¿Qué les incomoda? ¿Cuáles son sus ídolos? En este reportaje, María González Herráez, Javier Albalat Collado, Sarah M.ª González Buitrago y Eder Vaquero Melero, de 3ºA, hablan de qué grado o módulo elegir cuando se vayan del colegio.
Elegir qué estudiar en el futuro no es una decisión fácil, especialmente en un mundo que cambia cada vez más rápido. Para conocer mejor cómo pueden ser los estudios del mañana, hemos hablado con una alumna de 1º de ESO, otra de 2º de bachillerato y una profesora, además de analizar cómo ha evolucionado el mercado laboral en los últimos años.
Las respuestas muestran que, aunque muchos jóvenes aún dudan entre opciones muy distintas, ya son conscientes de la importancia de la tecnología y de los cambios que están por venir. Al mismo tiempo, los profesores destacan que la educación también tendrá que adaptarse a nuevas necesidades, sin perder su papel fundamental. Todo apunta a que el futuro estará marcado por nuevas carreras, mayor especialización y una formación continua en un entorno cada vez más digital.
La gráfica se basa en tendencias generales recogidas en informes de la OCDE y otros estudios sobre empleo y tecnología. Muestra cómo los trabajos han pasado de ser más manuales a ser más tecnológicos y especializados con el tiempo.
La gráfica también refleja la transformación del mercado laboral en las últimas décadas. Los oficios manuales e industriales, que destacaron en el pasado, han perdido protagonismo frente a sectores como la salud, la tecnología y la ingeniería, que hoy concentran mayor empleo y requieren más formación. De cara al futuro, se anticipa un fuerte crecimiento en áreas como la inteligencia artificial y las energías renovables. La especialización y la formación continua se perfilan como claves en un entorno cada vez más digital.

Preguntamos a Marta Herráez Flores, alumna de 1º ESO, sobre su futuro y lo que le gustaría estudiar, y nos ha dicho que aún no lo tiene claro, ya que sus opciones son muy variadas, desde veterinaria hasta el doble grado de ADE y derecho. En segundo lugar, le pedimos su opinión sobre si cree que esas carreras estarán más enfocadas a la tecnología en un futuro y al igual que nosotros piensa que sí. «La tecnología hoy en día avanza prácticamente sin que nos demos cuenta y al final, nos facilita mucho la vida, por ello creo que cuando yo llegue a la universidad, las carreras serán mucho más tecnológicas o digitales». También le hemos preguntado si cree que en el futuro se crearán nuevas carreras que le gusten más y ella ha afirmado que, por supuesto, se crearán, pero que cree que le gustarán más las tradicionales. Seguidamente le hemos preguntado sobre sus amigos, y sobre qué tipo de carreras van a escoger y la respuesta ha sido clara: «carreras muy enfocadas en tecnología y digitalización que, quizá, no estén creadas aún».
En el otro extremo se encuentra Lourdes Albalat Collado, alumna de 2º de Bachillerato, quien aporta la visión de la vocación inquebrantable. Lourdes tiene claro su camino: quiere ser profesora de educación infantil. Su perspectiva es un recordatorio de que la tecnología tiene límites. «Cada año van cambiando los gustos y tendencias», admite Lourdes. Sin embargo, ella defiende la esencia de su futura profesión frente al avance de las máquinas. «No creo que mi carrera sea una de las ‘inventadas’ del futuro; al final, educar a niños es algo profundamente humano, aunque usemos la tecnología como apoyo digital».
Por último, hemos entrevistado también a la profesora María Ángeles Herrero para conocer su visión sobre el presente y el futuro de la educación y el mundo laboral. Al preguntarle si, de estar en la actualidad, le hubiera gustado estudiar otra carrera, respondió que sí, que le habría interesado dedicarse a la política o a las relaciones internacionales. En cuanto al futuro de su profesión, considera que será más tecnológico, aunque matiza que, si bien las nuevas tecnologías fomentan una enseñanza más autónoma por parte del alumnado, la figura del profesor seguirá siendo imprescindible. Según explica, ya no se tratará tanto de impartir clases magistrales, sino de actuar como orientadores que guíen hacia un aprendizaje efectivo, siendo el enlace entre el alumno y la sabiduría.
Respecto a la aparición de nuevas carreras, afirma que sin duda surgirán, ya que la sociedad es dinámica y sus necesidades cambian con el tiempo, por lo que será necesario adaptarse a nuevos paradigmas, al mismo tiempo que otras titulaciones desaparecerán. Finalmente, sobre cuáles serán las carreras más demandadas y cuáles podrían quedar obsoletas, señala que tendrán mayor relevancia aquellas relacionadas con la tecnología, la creatividad, la ética, la filosofía y la salud mental. En cambio, considera que algunas carreras actuales podrían volverse obsoletas debido a la multiplicación de la oferta, por lo que sería conveniente reagrupar ciertas disciplinas que, en su opinión, se han ido desvirtuando.





















