Cultura

Gabriel García Márquez nos deja

Gabriel García Márquez falleció este jueves en su casa de México debido a una complicación respiratoria que sufrió como consecuencia del cáncer que padecía. El escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura en 1982, será incinerado en la intimidad en México y la próxima semana se celebrará un funeral.

García Márquez sufrió en 1999 un cáncer linfático del que se curó. Su hermano Jaime dijo posteriormente que Gabo padecía Alzheimer desde 2006. Finalmente, hace unas semanas recayó del cáncer linfático que en esta ocasión invadió su pulmón, ganglios e hígado ocasionándole la muerte.

Referente del realismo mágico y del boom de la literatura americana, Gabo recibió el Premio Nobel de literatura en 1982. Periodista y escritor, aprendió de su abuelo y de su madre a contar historias con sencillez y naturalidad, con esa capacidad para enganchar al lector desde el principio, aunque conozca el desenlace desde las primeras páginas.

Gabriel García Márquez nos deja una obra maestra: ‘Cien años de soledad’, una de las obras cumbres de las letras hispanas junto con El Quijote, un derroche de fantasía, imaginación que convierten este libro en una delicia que no hay que perderse, aunque el desfile de Buendías en sus primeras páginas pueda desmoralizar.

Los inicios

El escritor terminó su gran obra en 1966, pero no tenía dinero suficiente para enviar por correo las 600 cuartillas a su editor en México, así que sólo pudo enviarle una parte. Él y su mujer, Mercedes (con la que tuvo dos hijos), creyeron que habían enviado la primera parte, pero en realidad mandaron la segunda. El editor quedó tan entusiasmado que le reclamó enseguida la primera y le pagó los gastos de envío.

Ahí nació un mito de imaginación desbordada y una forma de escribir tan natural que lo accesible y amigable para todo el mundo.

Macondo, una recreación literaria de su Aracataca natal (pueblecito ubicado al norte de Colombia) quedó inmortalizado en ‘Cien años de soledad’, pero apareció ya en su primera novela, ‘La hojarasaca’.

 

[quote_box_center]ALGUNAS OBRAS DE GARCÍA MÁRQUEZ

1955. La hojarasca. La primera novela publicada por el escritor colombiano tiene hueco ya para Macondo, la tierra que le hará famoso en el mundo entero. También en esta primera se encuentran algunos de sus habituales temas: memoria, recuerdo, tiempo…

1961. El coronel no tiene quien le escriba. Para el escritor es la más simple de su producción y, sin embargo, es una de las más celebradas, quizá por lo entrañable de su protagonista, un viejo coronel a la espera de una pensión que jamás llega.

1967. Cien años de soledad. La saga de los Buendía situó a Gabo en el centro de su carrera como narrador. Tras costarle unas cuantas penurias económicas terminar su gran obra se consagraría casi de inmediato. En dos semanas se agotó la primera edición. Y hasta su poco amigo Vargas Llosa la ha considerado una de las obras más importantes del siglo XX.

1975. El otoño del patriarca. Es, según el escritor, la novela que más trabajo le ha dado y también su favorita. La historia aborda la agonía y muerte de un dictador (Franco) de una manera tan experimental como complicada: seis bloques sin diálogos, sin puntos y aparte, en los que se narra el mismo asunto pero en cada ocasión de modo diferente.

1981. Crónica de una muerte anunciada. Novela corta es una de las obras más conocidas y apreciadas de García Márquez. Relata en forma de reconstrucción casi periodística el asesinato de Santiago Nasar a manos de los gemelos Vicario. Desde el comienzo de la narración se anuncia que Santiago Nasar va a morir: es el joven hijo de un árabe emigrado y parece ser el causante de la deshonra de Ángela, hermana de los gemelos, que ha contraído matrimonio el día anterior y ha sido rechazada por su marido.

1985. El amor en los tiempos del cólera. Maltratada por el cine, la novela es sin embargo una de las más apasionadas y hermosas historias de amor de la literatura sin caer en la sensiblería.

2002. Vivir para contarla. Era intención del autor contar sus memorias en tres volúmenes, pero no pudo ser. Se quedó en el primero, la narración de sus años de infancia y juventud.[/quote_box_center]

 


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