Opinión

Los salmantinos tenemos derecho a saber

La información comienza con el ruido, que se depura hasta la veracidad publicable. En nuestra ciudad el runrun cotidiano es demasiado intenso, está empezando a molestar… a indignar.

La información y la opinión deben llegar a los ciudadan@s por los cauces adecuados, para un sano y transparente debate público. Esta labor corresponde a tod@s sin duda, pero hay profesionales en estas lides… pero ya sabemos cómo son “los nuestros políticos”, quienes sí podrían opinar sobre lo que es vox populi sin requisito de veracidad: mediocres, corruptos… y los decentes…, miedosos, demasiado miedosos y maniatados por el aparato del partido, síntoma de su falta de respaldo popular. No hay valor ni dignidad y el resto no sabe no contesta. Ya hay aviso para navegantes: es fácil difamar, no sólo a políticos, sino también a empresarios, sindicalistas y representantes vecinales, Mañueco dixit.

El miedo a las mafias políticas y empresariales es libre y no se salvan ni quienes tienen asegurado el sustento por su condición de funcionarios: bomberos, policías o inspectores de la agencia tributaria… A la libertad de expresión nadie la espera, nadie ya cree en ella realmente, y con ella la democracia misma como concepto. Abrir la boca significa señalarse… y eso parece significar ponerse a tiro de represalias de toda calaña, en manos de quienes detentan ciertos poderes, poco legítimos a estas alturas como sabemos.

¿Está siendo la profesión periodística responsable con su deber? Es responsable sin duda de filtrar los rumores, depurar las distintas informaciones, averigüar los hechos y al fin y al cabo, lo que también es importante… valor, además de contar con el respaldo económico y legal suficiente… utopía quizás.

Los salmantinos tenemos derecho a saber. Nadie dijo que la democracia fuera fácil, sólo que merecía la pena.

Gabriel de la Mora González

Activista y abogado

Comisión Legal 15M-Acampada Salamanca


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