El Observatorio de la Dependencia volvió a situar a Castilla y León en el primer puesto, junto a Castilla-La Mancha, de las comunidades que mejor realizan la atención y gestión en materia de dependencia, al otorgarle un 8,3, aunque cifra en 11.750 los solicitantes en lista de espera de una respuesta efectiva.
Ical.- Así lo refleja el XXV Dictamen del Observatorio de la Dependencia, realizado por la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, que tras Castilla y León y Castilla-La Mancha, sitúa a la Comunidad Valenciana, a la que otorga un 6,4, mientras que a la cola nacional se encuentran Murcia (3,1), Canarias (3,3) y Cataluña y Cantabria (3,6).
Entre sus datos, el informe, al que ha tenido acceso Ical, destaca la incorporación de 3.605 nuevos dependientes al sistema en Castilla y León durante 2024. Una subida del 2,94 por ciento que, en todo caso, se queda por debajo del 7,55 por ciento de crecida media nacional.
También apunta el documento que Castilla y León es la región con un menor número de personas beneficiarias pendientes de resolución (151), y la que menor tiempo emplea en atender a una persona dependiente, con una media de 119 días cuando el tiempo medio de espera en el conjunto del país es de 334 días.
Sin embargo, este dato de teórica atención plena contrasta con las más de 11.750 personas solicitantes que se hallan pendientes de servicio o prestación efectiva por parte de Castilla y León, lo que supondría una tasa real de espera del 7,31 por ciento, aún así inferior a la media nacional, que se sitúa en el 12,48 por ciento.
En cuanto a las prestaciones, Castilla y León cerró el ejercicio 2024 con 9.194, de las que el 54 por ciento recayó en el servicio de Teleasistencia con 4.999 nuevos servicios. Las prestaciones económicas vinculadas al servicio ocupan el 29,4 por ciento de su cartera, frente al 10,48 por ciento de la media del conjunto de las comunidades, siendo una singularidad que, junto a Extremadura, ofrezca un pago medio a las personas dependientes en el subtipo de atención residencial de 510,11 euros y de 319,18 euros en el centro de día.
El promedio de gasto público por persona dependiente en Castilla y León se sitúa en 4.374 euros y se mantiene alejado de la media nacional, que se eleva hasta los 5.981 euros. Por el contrario, el gasto público por habitante se sitúa en 256,4 euros, frente a los 181 euros de promedio de gasto del resto de comunidades, debido a la elevada tasa de cobertura de casi 53 personas integrantes del sistema de asistencia por cada 1.000 habitantes, frente a las 30,41 de media en el resto del país.
El sistema autonómico de atención a la dependencia en Castilla y León permitió la generación de 339 nuevos empleos en 2024, con una tasa de creación que retrocede hasta los 63,5 puestos de trabajo por millón invertido, debido al menor número de personas atendidas y del uso de prestaciones escasamente generadoras de empleo.
Por último, el informe revela que en 2024, un total de 1.084 personas de Castilla y León fallecieron en lista de espera sin poder ser atendidas, lo que eleva el total en los últimos ocho años hasta las 11.857 personas.
Eficiencia en la gestión
La vicepresidenta de la Junta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, destacó que el informe de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales sobre dependencia demuestra, un año más, que Castilla y León tiene el sistema “más eficiente” y es la comunidad que “mejor gestiona”. Además, valoró que sea la autonomía más rápida en reconocer el grado a la persona dependiente y la que antes asigna la prestación, con 119 días frente a la media nacional de 334 y de 600 que tiene alguna región.
Subrayó también, en declaraciones recogidas por Ical, que Castilla y León es la comunidad que más empleo vinculado a la atención de las personas dependientes genera, con 63 puesto de trabajo por cada millón de euros frente a los 34 de España. “Es algo que nos ayuda a fijar empleo en el territorio al ser un empleo que no se deslocaliza”, aseveró.
Antes de asistir al acto institucional de conmemoración del 42 aniversario del Estatuto de Autonomía de Castilla y León, que se celebró en las Cortes, mostró su satisfacción con que la Comunidad siga liderando, después de quince años, la atención a la dependencia, que beneficia a más de 126.000 personas.
Tras recordar que la Comunidad es la primera en Educación, la segunda mejor valorada por los usuarios de la Sanidad y líder en Servicios Sociales, Blanco aseguró que la Junta continuará con la prestación de los mejores servicios públicos, lo que, a su juicio, supone apostar por las personas de Castilla y León.
En este sentido, apuntó que hay margen para “mejorar”, pese a recordar que la ley fija en seis meses el periodo de tramitación para el reconocimiento del grado de dependencia y Castilla y León lo reduce a cuatro. No en vano, precisó que hay personas que fallecen durante el periodo de tramitación. Además, declaró que la Consejería “insistirá” y contactará con un seis por ciento de personas que ya tienen reconocida la prestación pero que no la hacen efectiva. “No es por causa de la administración sino de los beneficiarios”, aseveró.