El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, calificó este sábado de “disparate tremendo” el “destrozo” producido por un bulldozer en el campamento romano de Santibañez de la Peña (Palencia), por lo que anunció que la intervención de la Junta será “contundente”, porque estas acciones “no se pueden admitir, ni disculpar, ni justificar de ninguna manera”, de ahí que haya remarcado que la intención “no es ir por la parte baja del espectro sancionador”.
David Herrero / ICAL. Con motivo de su visita para realizar el balance de la exposición ‘Gregorio Fernández y Martínez Montañés. El arte nuevo de hacer imágenes’, ubicada en la catedral de Valladolid, Santonja aseguró que las “cosas hay que decirlas como son”, ya que se trata de un castro cántabro que está rodeado por tres campamentos romanos, uno principal y dos secundarios, y el afectado ha sido el primero de los secundarios, el cual “ha sido destrozado”.
“Se ha metido un bulldozer y con las palas que tiene el quebranto es verdaderamente irreparable. No lo podemos entender, estuvimos con el alcalde de Santibáñez de la Loma y estaba desolado, ya que tampoco lo entendía ni lo admitía, dado que no se le había pedido ningún permiso”.
Este hecho ha sido llevado a cabo la Junta Vecinal de Las Heras de la Peña (pedanía del Ayuntamiento Santibáñez) en las labores de plantación de árboles en la zona, donde Santonja puntualizó que este campamento romano no está declarado como Bien de Interés Cultural (BIC), pero cuenta con una declaración que lo protege y, en cualquier caso, una intervención de esa naturaleza requiere la tramitación de unos permisos.
Se preguntó cómo es posible que suceda algo así a estas alturas y con la documentación que existe, ya que en aquella zona “todo el mundo sabe que son unos campamentos que tienen un interés arqueológico”. “Vamos a intervenir y siento mucho tener que hacerlo”, dijo.
Explicó que las multas son cuantiosas, con máximo de hasta 600.000 euros, quien aseguró que la intención “no es ir por la parte baja del espectro sancionador”. Lo que ocurrió en el Yacimiento de Pintia fue una intervención de un particular, lo cual es “muy censurable”, pero el problema ocurrido en Palencia se deriva a una junta vecinal, que es la propietaria del terreno. “A mí me parece que hay un salto cualitativo inaceptable completamente”.
El consejero apuntó que este tipo de “desmanes”, que hace 40 o 50 años eran “cotidianos”, ahora son noticias cuando se producen, porque ocurren en muy pocas ocasiones, pero “no es admisible”, dado que no se puede argumentar “desconocimiento”, lo que convierte a la actuación en “absolutamente inaceptable”, sentenció.