Opinión

Años

Gely, durante años regentó la tienda de sellos en Colón.

Esta tarde escuchando una canción de Carole King del año 76 Only love is real me he puesto algo nostálgico y me da por añorar tiempos pasados y por hacerme preguntas trascendentales. Será por culpa de la lluvia de estos días y por la resistencia de esta primavera en hacer su aparición.

Una cita de Mark Twain que trae a colación mi querido amigo Solo (caminante vital entre frase y frase…) me ha hecho levantar los ojos del escrito y mirar hacia la ventana de mi despacho lentamente. Dice “Hay dos fechas importantes en la vida: una, el día de tu nacimiento: la otra el día en que sabes para qué…”

Tiempo, años, vivencias, etapas del vivir…son temas recurrentes y sobre los que todos filosofamos y hablamos. Lo decisivo es saber cómo las ataco, cómo sabemos y vamos descubriendo el para qué de nuestra existencia. Y aunque quitarse los meses no influye en la edad que se tiene, vamos madurando a golpe de despedidas no de años. Cada etapa tiene su ración de despedidas de personas, lugares y circunstancias.

Todo pasa, pero nada desaparece del todo. Hay que aprender a estar siempre activos e ilusionados. Uno se hace mayor cuando encuentra más alegrías en el pasado que en el futuro. O cuando ya no se ama y se ha perdido el chispazo de los enamoramientos. Los que amamos profundamente nunca envejecemos, moriremos mayores pero moriremos jóvenes.

A pesar de los años que vamos cumpliendo siempre hay algo en nosotros que no madura con la edad, dimensiones del crecimiento personal que están por encima de las canas y de las arrugas. La vida siempre nos ofrece un montón de posibilidades a pesar de nuestro cuerpo efímero y gastadizo. Y siempre encontraremos personas nuevas y diferentes que nos ayudarán y acompañarán, que nos aliviarán ante las dificultades y reirán a nuestro lado. “Cuenta tu edad por amigos, no por años; cuenta tu vida por sonrisas, no por lágrimas”, (Jhon Lennon).

El truco y la terapia está en crecer sin hacerte mayor, sin perder las ganas por seguir desarrollándote en los niveles mental, social, espiritual. El crecimiento personal, el amor a la vida y al tiempo no tiene que ver con la edad. Aún en soledad, sin familiares, sin relevancia social, podemos hallar el sentido de nuestras personas, el para qué nacimos o nos nacieron.

Pregúntate qué edad tendrías ahora si no supieras la fecha en que naciste. Sucede frecuentemente que en nuestro interior siempre tenemos la misma edad. Son los otros, los que nos rodean los que se encargan de tratarnos y decirnos lo viejos que nos estamos poniendo. Pero lo decisivo es que nos sintamos vivos, agradecidos a nuestras etapas anteriores, que sigamos disfrutando de la belleza y de los frutos que nos brinda este momento y esta situación en la que nos han llamado a existir.

Un amigo mío tiene ya escrito su epitafio: “Viví, amé, fui feliz»
Fue maravilloso… GRACIAS.”

Y para los que se empeñan en verlo todo trágico, triste y sin sentido les vendrá bien esta otra cita: “Por favor, no toquéis mis arrugas, ni mis canas: me costó mucho conseguirlas”. (Ana Magnani)

7 comentarios en «Años»

  1. Cuenta la vida, vida vivida vida pasada, vida futura, experiencias! Que bonita reflexión, para así valorarla más y mejor, gracias

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  2. Bien escrito, Moncho. Ciertamente los mayores pensamos que siempre tenemos la misma edad y aunque volvamos la vista atrás no consideramos que el tiempo pasa por nosotros y nos sentimos con disforia como Peter Pan. En fin, gracias porque nos das qué pensar un rato.

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  3. Quién es esa persona del espejo que se mueve a la vez que yo? Y esa que sale en la foto y está donde donde yo me senté? Amar, disfrutar, soñar, ilusionar, sentir, aprender todos los días, tener metas. Gracias Moncho por escribir y hacernos reflexionar, para darte la razón, una vez más.

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