Salamanca es Ciudad Patrimonio de la Humanidad y el Ayuntamiento no tiene una Concejalía con esa nomenclatura dedicada a velar por el gran tesoro que acumula su Casco Histórico. La asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio saca a la luz el deplorable estado del convento de Las Úrsulas, una de las joyas de la ‘corona’ charra. Esto solo significa que menoscaba la riqueza arquitectónica que atesora la capital del Tormes.
Por ello, la asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio, una vez más, comparte con todos los salmantinos su preocupación por el mal estado en que se encuentra el patrimonio histórico-artístico de la ciudad y, más concretamente, la fachada de la iglesia del Convento de las Úrsulas, especialmente en las dos portadas que dan acceso a este templo religioso perteneciente al conjunto conventual.
«Tal y como puede apreciar cualquier persona, también los responsables del Ayuntamiento de Salamanca, la Junta de Castilla y León y los técnicos del servicio territorial, desde hace bastantes años las fisuras permiten la acción de las aguas pluviales sobre la piedra arenisca, teniendo como consecuencia la aparición de florescencias, así como el desgaste de la piedra tras su descomposición: una pérdida material irreparable», claman desde la asociación.
Hace muy pocos años la Junta de Castilla y León acometió unas importantes actuaciones de consolidación de la cubierta de esta iglesia, acompañadas de una intervención en los muros y contrafuertes que presentaban importantes grietas y desplazamientos de sillares. «Esa actuación, lamentablemente, no tuvo la desea continuidad hacia otras zonas y la Administración competente, la Junta de Castilla y León, tampoco lo ha exigido a la propiedad», denuncian desde la asociación.
De esa forma se hubiese percibido que hay un conocimiento profundo y global del monumento y que sobre el mismo se planifican actuaciones con una visión integral que atienda todas las deficiencias, a fin de subsanarlas como mejor forma de prevenir daños. Esta situación se hace extensiva a los contrafuertes del ábside de la iglesia que, desprotegidos, sufren la acción de las aguas pluviales y la aparición de vegetación que en ellos arraiga.
También resulta decepcionante, visto que para una actuación como aquella hubo que redactar un proyecto, el cual es leído por diversos técnicos y especialistas, se dota de un presupuesto procedente de dinero público, el cual se ejecuta durante muchos meses, etc. no se hubiese aprovechado para retirar unas mallas oxidadas en los ventanales las cuales estaban y están manchando la piedra arenisca y penetrando en ella. «Recordemos que esta intervención en la cubierta y toda la zona superior de la iglesia era una reclamación realizada por esta asociación allá por el año 2013, que no fue atendida hasta nueve años después, y la queja por las citadas mallas es del año 2018», apuntan.
Conversión del convento al uso hotelero
Esta asociación, tal y como informó públicamente, había reclamado a la Junta de Castilla y León la documentación del proyecto de conversión de este convento en un hotel para el alojamiento de turistas, en vez de mostrarse a los habitantes y visitantes, «la Administración autonómica ha tenido a bien informarnos, únicamente y mucho tiempo después, de los acuerdos adoptados por la Comisión Territorial de Patrimonio», matizan.
Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio considera que esta información es insuficiente para poder valorar el proyecto, su ejecución, su justificación, su magnitud y su profundidad, además de cuantas medidas y estudios previos deben preceder al mismo, sin olvidar el ingente e interesante patrimonio mueble.
La Comisión Territorial de Patrimonio tiene entre sus obligaciones velar por la conservación íntegra del patrimonio, declarado o susceptible de serlo, sin excusas y en todo momento, con una visión y criterio suficientes como para no dejarse llevar por proyectos puntuales basados únicamente en el rendimiento económico de una propiedad inmobiliaria. Y es que, precisamente, el patrimonio histórico-artístico no puede ser tratado como un bien de mercado y sí como un bien cultural, independientemente de la naturaleza del propietario. Y cuando se trata de un bien en origen religioso, cuya titularidad sigue siendo de la Iglesia Católica, sobran las apelaciones a la ejemplaridad que se presupone.
Retirada de cartelones
Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio, por último, se congratula de las recientes retiradas de cartelones en el entorno del ábside de la iglesia del Convento de las Úrsulas. Uno de ellos relativo a las mencionadas obras que se acometieron por la Junta de Castilla y León y otro -muy descolorido- informando de la existencia de un museo en el interior de esa iglesia, el cual solo funcionó unos meses y por el que los responsables culturales y turísticos de la ciudad no se han preocupado.
La asociación realizó esta petición en el Consejo Municipal de la Zona Centro del pasado mes de abril y volvió recordarse en la sesión del pasado 22 de diciembre, ante el inminente acto anual en recuerdo a D. Miguel de Unamuno el Ayuntamiento de Salamanca ha procedido a retirar sendos cartelones, absolutamente desagradables, sin sentido y que menoscababan la percepción del conjunto monumental que todos los salmantinos y visitantes todavía hoy podemos disfrutar.
Para ver la galería de imágenes, sigue la flecha –Fotografías: Asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio.


















