Queridos Reyes Magos,
Este año no os escribimos desde una casa, sino como la voz del comercio de Salamanca, presente en cada pequeña tienda de barrio, en quienes cada mañana levantan la persiana de su negocio y en unas calles que cobran vida cuando alguien decide comprar cerca.
Somos el comercio local.
El que conoce a sus clientes por su nombre, el que escucha, aconseja y acompaña y aquel que llena de luz los barrios y los pueblos, a la vez que crea empleo.
Este año no venimos a pediros cosas imposibles. Os pedimos algo más sencillo y al mismo tiempo, más necesario.
Os pedimos clientes que entren sin prisa, que miren, pregunten, confíen y vuelvan, llenando las calles de vida, con escaparates encendidos y puertas siempre abiertas.
Y si es posible, queremos que trasladéis también nuestros deseos a las administraciones:
Que emprender no sea una carrera llena de obstáculos, que abrir un negocio no implique perderse entre trámites interminables y costes imposibles.
Que se reduzcan trabas burocráticas y se faciliten los proyectos de quienes quieren empezar y también de quienes llevan muchos años levantando la persiana y necesitan continuidad y apoyo.
Que las ayudas y programas lleguen de verdad al pequeño comercio, con requisitos claros, accesibles y adaptados a la realidad diaria de las pymes.
Que se recuerde que el comercio local no está solo en el centro de las ciudades, sino también en los barrios y en los pueblos más pequeños de la provincia, donde una tienda abierta significa servicio, empleo, encuentro y vida.
Que se cuente con nosotros cuando se diseñan las ciudades, porque cada decisión sobre movilidad, urbanismo o espacios públicos afecta directamente a que una persiana se abra o se cierre para siempre.
Y si aún os queda un poco de magia para repartir, os pedimos también un poco de ilusión, fuerza para seguir adaptándonos y formándonos, y ánimo para seguir avanzando en la digitalización sin perder nuestra esencia.
Por nuestra parte os prometemos seguir trabajando con cercanía, profesionalidad y compromiso, seguir apostando por Salamanca, por sus barrios y por toda su provincia y seguir cuidando a quienes confían en nosotros día a día.
Porque el comercio local no solo vende productos: crea vínculos, crea comunidad y da vida a las calles.
Gracias por escucharnos, queridos Reyes Magos. Si este año os acercáis a nuestras tiendas, os estaremos esperando con las luces encendidas y la puerta abierta.
Con cariño.
Asecov – Asociación de Comercio de Salamanca


















