Este año, la atracción navideña para los vándalos son los elefantes de oriente. Y van dos.
Este domingo, el elefante de oriente de la plaza de La Libertad amaneció sin rabo.
El grinch de la Navidad volvió a hacer de las suyas, parece que no le han gustado nada que le quiten el protagonismo los paquidermos, porque ya van dos los que sufren las agresiones de los bárbaros.
Agentes de la Policía Local acudieron a comprobar los daños sufridos por el adorno.
Menos mal que solo quedan unos días para que vuelva a sus ‘bosques tropicales’
Su ‘compañero’ de la plaza del Mercado también sufrió el maltrato, en aquella ocasión unas jóvenes decidieron que subirse encima y hacer vídeos prenavideños era la mejor manera de divertirse. La juerga le ha podido costar hasta 750 euros.














