La plataforma TikTok ha eliminado el canal principal de Simón Pérez, el economista que saltó a la fama viral en 2017 por el polémico vídeo de las «hipotecas fijas». La decisión llega tras años de una deriva mediática marcada por el consumo de sustancias y poco después del fallecimiento en streaming de uno de sus colaboradores más cercanos, Sergio Jiménez.
De la viralidad al abismo digital
Lo que comenzó como un momento bizarro de la cultura de internet —aquel vídeo junto a Silvia Charro que les costó sus empleos en el sector financiero— se transformó en una espiral de decadencia pública. En los últimos años, Pérez ha sobrevivido gracias a transmisiones en directo donde, a cambio de pequeñas donaciones económicas, se sometía a retos vejatorios y peligrosos orquestados por sus propios seguidores.
Esta dinámica alcanzó su punto más crítico el pasado fin de año. Sergio Jiménez (conocido como ‘Sancho’), quien participaba habitualmente en el contenido de Pérez, murió mientras realizaba un directo. El fallecimiento se produjo en el contexto de estos desafíos extremos financiados por la audiencia, una tragedia que ha puesto de nuevo el foco en los límites éticos de las plataformas de contenido.
Un intento de rehabilitación truncado
Recientemente, la pareja formada por Pérez y Charro había abierto la cuenta @simondesintoxicacion. El objetivo declarado era recaudar fondos para costear un tratamiento de rehabilitación; sin embargo, TikTok ha decidido cerrar el perfil de forma definitiva. Aunque la red social no ha emitido un comunicado oficial detallando los motivos, el cierre se produce en un clima de creciente tensión por el contenido explícito de sus emisiones.
Un escenario de violencia y deudas
La situación personal de Simón Pérez ha mostrado signos de extrema gravedad en sus últimas apariciones:
- Contenido destructivo: Destrozo de mobiliario y lanzamiento de objetos desde ventanas.
- Consumo explícito: Referencias constantes al abuso de drogas y alcohol frente a la cámara.
- Extorsión en vivo: Hace apenas unos días, el economista fue captado siendo amenazado de muerte por presuntos traficantes que irrumpieron en su domicilio reclamando una deuda, mientras él imploraba a sus seguidores que pagaran por su seguridad.
El caso de Simón Pérez se consolida como uno de los ejemplos más crudos de la «explotación de la miseria» en la era del streaming, donde la vulnerabilidad de una persona se convierte en un espectáculo de entretenimiento para miles de usuarios.
















