Los eventos en Ucrania y la crisis diplomática por Groenlandia no son hechos aislados; marcan el fin de una era de «pasividad» europea. España, bajo la gestión de Pedro Sánchez, está intentando liderar este cambio mediante dos ejes principales:
1. De la ayuda logística al compromiso sobre el terreno
Hasta ahora, la participación española en Ucrania se limitaba al envío de material y apoyo humanitario. Sin embargo, la apertura al envío de tropas para una misión de paz tras el conflicto supone un salto cualitativo.
- El mensaje: España quiere ser un actor «garante» de la paz, no solo un espectador.
- La estrategia: Al alinearse con el núcleo duro de la UE (Francia, Alemania) y el Reino Unido, Madrid se asegura una silla en la mesa donde se decidirá el nuevo mapa de seguridad del continente.
2. El multilateralismo como defensa ante la imprevisibilidad de EEUU
El conflicto por Groenlandia pone a España en una situación delicada: defender a un socio europeo (Dinamarca) frente a su principal aliado militar (EE. UU.).
- La lección del siglo XX: Sánchez utiliza la historia para marcar una línea roja. España rechaza la vuelta a una política de «esferas de influencia» donde los países grandes compran o invaden territorios de los pequeños.
- Autonomía Estratégica: Al firmar la declaración junto a Italia, Polonia y Alemania, España refuerza la idea de que la seguridad del Ártico es una seguridad europea. Si Europa no defiende sus fronteras (aunque sean remotas como las de Groenlandia), el proyecto común se debilita.
3. España como puente y mediador
Tanto en el caso de Venezuela (mencionado anteriormente) como en estos nuevos frentes, España explota su capacidad de interlocución:
- En Ucrania, busca el consenso parlamentario interno para proyectar unidad.
- En el Ártico, se suma a la firmeza de la OTAN pero apelando siempre a la legalidad internacional.
Comparativa de escenarios
| Frente | Desafío | Posición de España |
| Ucrania | Estabilidad en el Este de Europa. | Participación militar activa en la futura paz (posible envío de tropas). |
| Groenlandia | Integridad territorial frente a Donald Trump. | Firme defensa de la soberanía danesa y del derecho internacional. |
Este giro sugiere que España está dejando de ser un «seguidor» de las políticas de Washington para convertirse en un pilar de la defensa colectiva europea.
















