El exministro José Luis Ábalos ha vuelto a quedar en una situación de vulnerabilidad procesal tras la renuncia de su abogado, Carlos Bautista (del despacho Chabaneix), quien formalizó este jueves su salida ante el Tribunal Supremo. Se trata del segundo letrado que abandona la defensa del político en apenas tres meses, citando nuevamente discrepancias insalvables con el cliente, según informa la SER.
El motivo: Incumplimiento de pagos
Según fuentes cercanas al caso, la ruptura se debe al impago de honorarios. El despacho, liderado por el exfiscal de la Audiencia Nacional, tiene por política no hacer excepciones tras vencer los plazos contractuales, que en este caso expiraron el pasado 31 de diciembre. Esta situación guarda un gran paralelismo con la salida en octubre de su anterior abogado, José Aníbal Álvarez, quien también alegó falta de confianza y problemas de cobro.
Escenario judicial inmediato
A pesar de la renuncia, el derecho a la defensa sigue protegido:
- Suspensión de plazos: Se ha solicitado al Supremo que detenga los plazos de instrucción en la pieza de obra pública para evitar la indefensión de Ábalos mientras busca nuevo abogado.
- Cita clave el 15 de enero: Si el exministro no encuentra representante antes de esa fecha, Bautista deberá defenderle «in extremis» en la vista que decidirá si sale de la prisión de Soto del Real o permanece encarcelado.
- Recursos pendientes: La nueva defensa tendrá que decidir si mantiene el pulso para que el caso sea juzgado por un jurado popular, algo que hasta ahora ha sido denegado.
La defensa técnica: «Ni jefe, ni cómplice»
Junto a la renuncia, se ha presentado el escrito de defensa para el próximo juicio de la «trama Koldo». En un documento de 72 páginas, se subraya que Ábalos no formó parte de ninguna organización criminal ni recibió dádivas de Víctor de Aldama.
El escrito justifica el patrimonio y los gastos del exministro basándose en:
- Ingresos oficiales: Remuneraciones por sus cargos públicos.
- Préstamos personales: Movimientos de efectivo con Koldo García que, según la defensa, se compensaron dentro del circuito legal.
- Desvinculación de contratos: La defensa sostiene que Ábalos ya no era ministro cuando se concedieron algunas de las licencias bajo sospecha, como la de Villafuel, y que las ayudas a Air Europa siguieron los cauces reglamentarios para sectores estratégicos.















