En diciembre de 1984, el Centro Ocupacional El Arca se trasladó a La Salle. En él trabajaban 35 discapacitados. El Ayuntamiento remodeló el edificio de la granja por un importe de dos millones de pesetas, se colocaron vestuarios y aseos de los que carecía la instalación. Los jóvenes recibieron enseñanzas de agricultura y jardinería. Además de la ayuda del Ayuntamiento, ASPRODES recibía una subvención del Instituto Nacional de Empleo.
El Centro Especial de Empleo para Discapacitados fue aprobado por el Pleno del Ayuntamiento en 1985. También se puso en marcha un Centro Ocupacional que acogía a discapacitados que precisaban de ayuda, que no eran autónomos. ASPRODES firmó un convenio con la Diputación Provincial y con el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo después de comprobar el éxito de lo acordado con el de Salamanca.
Para favorecer el movimiento de los discapacitados, el Ayuntamiento aprobó el primer presupuesto dedicado a la supresión de barreras en 1981. Fueron dos millones de pesetas, de los que algo más de un tercio los aportó el INSERSO. Los primeros edificios que conocieron la eliminación de barreras en Salamanca fueron el Pabellón de Deportes de La Alamedilla, el SEREM, hoy CRMF, y el pasaje de la Plaza Mayor.
En diciembre de 1982, el Ayuntamiento cedió unos terrenos para la construcción de un centro para la rehabilitación de drogadictos. Fue un acuerdo con El Patriarca. Se los ofrecimos a la presidenta nacional de las Asociaciones de Apoyo al Drogadicto, María Cortines. Mantuvimos contacto con el centro de Tudela de Duero, El Solano.
En esa fecha había 30 centros funcionando en Europa, 11 de ellos en España. El Patriarca se organizaba en centros de admisión, acogida, desintoxicación psíquica y reinserción social. Los terrenos que pensábamos ceder estaban en la Aldehuela, alrededor de los vestuarios de la playa del río, inmueble que nunca se llegó a usar. El proyecto no llegó a plasmarse, las informaciones contradictorias sobre El Patriarca nos hicieron desistir.
















