Un estudio liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) y la Universidad de Salamanca (USAL) ha demostrado la notable actividad antiparasitaria de Eryngium bourgatii, conocida como cardo azul o cardo de la Magdalena, frente a los parásitos causantes de la leishmaniasis visceral y la enfermedad de Chagas. La investigación, publicada en Journal of
Ethnopharmacology, constituye el análisis más completo realizado hasta la fecha sobre esta especie y abre nuevas posibilidades para el desarrollo de futuros fármacos de origen natural.
El origen del estudio se remonta al verano de 2020, en plena pandemia, cuando las limitaciones de movilidad llevaron a Esther Del Olmo a pasar más tiempo de lo habitual en su tierra natal, el noroeste de Burgos. Durante una excursión por la Peña Amaya, un paraje calizo a casi 1.400 metros de altitud, la belleza de la planta llamó su atención. “¿Qué puede esconder algo tan bonito?”, recuerda. “El objeto inicial no era estudiar el cardo azul, pero su belleza me hizo fijarme en él. Cuando empecé a revisar la bibliografía me di cuenta de que no estaba muy estudiado, salvo algunos trabajos muy antiguos”, añade, y además, “los estudios
indicaban la presencia de uno de los compuestos en los que yo estaba trabajando en aquel momento, el falcarinol, que no había sido ensayado como antiparasitario”. Esa curiosidad, y esa coincidencia, derivó en un trabajo prolongado a lo largo de varios años, que incluyó la recolección cuidadosa de raíces y partes aéreas, el aislamiento de compuestos mediante técnicas avanzadas de cromatografía y su evaluación frente a Leishmania donovani, Trypanosoma cruzi y Plasmodium falciparum, parásitos causantes de la leishmaniasis, la enfermedad de Chagas y la malaria, respectivamente.
El equipo identificó 41 compuestos naturales, y aisló y purificó 13, entre ellos varios poliacetilenos de tipo falcarinol, conocidos por su potencial bioactivo. Destaca el aislamiento de un compuesto identificado como furanona 12, muy abundante en las raíces y cuya estructura química fue corregida respecto a las únicas publicaciones de referencia, que datan de los años 70. “Hemos identificado compuestos que no habían sido descritos antes y corregido la estructura de una molécula que llevaba décadas transmitiéndose con un error. Desde el punto de vista químico, este estudio también es muy importante”, explica Del Olmo.
En los ensayos in vitro, los extractos y fracciones de la planta mostraron una elevada capacidad de inhibición frente a L. donovani y T. cruzi, mientras que la actividad frente a malaria fue baja. Algunos compuestos, como la furanona 12 y el falcarinol, mostraron una potencia comparable a fármacos de referencia para leishmaniasis y actividad significativa frente a Chagas.















