El jardín vertical de la plazuela de la calle Velázquez siempre estuvo condenado. Ahora ha desaparecido, porque estas enormes macetas que tuvieron en su momento bambú y después no se sabe qué, estaban sobre una pared de un edificio. Ahora, ese inmueble está en remodelación y han eliminado el muro para convertirlo en ventanas y puertas.

Este especio se ‘vendió’ como un revulsivo en tiempos de pandemia. La reurbanización y colocación de maceteros grandes en el toral de la calle Velázquez concluyó a principio de 2021. La Junta invirtió en este espacio 43.000 euros, con la Agenda 2030 como telón de fondo, cuyo fin es lograr un desarrollo sostenible y promover la igualdad entre las personas. Ya por aquel entonces, la asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca denunció que ignoraban qué tiene que ver el desarrollo sostenible y la igualdad con la reurbanización de un espacio urbano no degradado.
Habían pasado ni dos meses en aquel 2021, cuando el jardín vertical de bambú se secó antes de los primeros calores del año y la fuente, aparte de su fealdad, está sucia.
Pasó un año y en la primavera de 2022, la macetas estaban vandalizadas y el bambú seco.
Las calles de la zona -Toledo, Velázquez y Van Dick- se han transformado a lo largo de 2025 para hacerlas más accesible.















