El reciente convenio firmado por el Ayuntamiento de Salamanca con la Universidad de Salamanca y la Universidad Pontificia para financiar durante dos años los salarios de veinte jóvenes titulados con una aportación pública cercana a los 30.000 euros anuales por trabajador ha sido presentado como una apuesta decidida por el talento joven. Sin embargo no todos comparten ese entusiasmo.
El líder de Por Salamanca, Chenche Martín Galeano, ha puesto el foco en lo que considera las zonas oscuras del acuerdo y alerta de que la iniciativa corre el riesgo de convertirse en un subsidio encubierto a empresas privadas más que en una verdadera política de empleo juvenil.
Según explica Martín Galeano, el principal problema del programa es la falta de transparencia. «A día de hoy no se conoce qué empresas serán las beneficiarias ni bajo qué criterios se las seleccionará. Se habla mucho de retener talento pero no se dice a qué empresas se les va a ‘regalar’ mano de obra cualificada durante dos años. Para Por Salamanca esta ausencia de información impide evaluar si los puestos creados serán realmente acordes a la formación de los jóvenes o si acabarán ocupando tareas que las empresas ya deberían estar cubriendo con recursos propios», expone el líder de Por Salamanca.
Otro de los puntos críticos es la ausencia de garantías de continuidad laboral. El convenio no obliga a las empresas a mantener a los trabajadores una vez finalice la subvención. Qué pasará dentro de dos años se pregunta el portavoz de Por Salamanca. «Lo más probable es que muchos de esos jóvenes vuelvan al paro o tengan que marcharse fuera mientras la empresa ya habrá disfrutado de dos años de trabajo pagado con dinero público», pronostica.
Desde Por Salamanca también se cuestiona si esta medida responde a un análisis real del tejido productivo local. Salamanca recuerdan tiene un mercado laboral limitado y muy concentrado en sectores tradicionales. «Sin una estrategia económica más amplia este tipo de programas son parches que no solucionan el problema estructural del empleo juvenil», analiza Martín Galeano.
El líder municipalista insiste en que apostar por el talento joven es necesario pero no a cualquier precio. «Si el Ayuntamiento dispone de recursos públicos deberían destinarse a fortalecer servicios apoyar el emprendimiento real o mejorar las condiciones laborales no a financiar durante años a empresas privadas sin exigir compromisos claros», apunta.
Para Por Salamanca el convenio deja una pregunta clave en el aire se está fomentando el talento joven o simplemente facilitando trabajadores gratis o casi a determinadas empresas salmantinas. «Mientras no se aclaren los nombres de las empresas los criterios de selección y las obligaciones posteriores las dudas seguirán siendo más que razonables», concluye.















