El colectivo de estudiantes e investigadores universitarios iraníes de la Universidad de Salamanca salieron a protestar este viernes a la Plaza Mayor contra la represión sangrienta de las protestas populares que piden democracia en el país persa.
Los organizadores del acto en Salamanca leyeron un comunicado en persa e inglés denunciando las masacres del régimen de los ayatolás sobre la población que pedía una apertura política y social.
Lo que comenzó el pasado 28 de diciembre como una protesta por la asfixia económica —provocada por la inflación y el desplome del rial— ha mutado en una rebelión política abierta en Irán. Los manifestantes reclamaron democracia y el régimen islamista desató una represalia sangrienta que ha dejado miles de manifestantes muertos.
1. El Detonante: una economía en colapso
- Origen: Protestas de comerciantes en el Gran Bazar de Teherán (28 de diciembre).
- Causas económicas:
- Inflación desbocada (hasta el 70% en alimentos).
- Desvalorización histórica del rial.
- Desabastecimiento de combustible y crisis por sequía extrema.
- Presión externa: Reimplante de sanciones internacionales por el programa nuclear.
2. Evolución del conflicto: de lo económico a lo político
- Cambio de objetivo: Las quejas por el precio del pan han pasado a ser una impugnación total al régimen de los ayatolás.
- Protagonismo juvenil: Los menores de 30 años lideran las calles exigiendo el fin de los códigos ideológicos y de vestimenta.
- Diferencia con 2022: Mientras que en 2022 el motor fue el velo (Mahsa Amini), hoy es una mezcla de asfixia económica y rechazo a la política exterior (gasto en milicias regionales como Hizbulá o Hamás).
- Simbología: Uso de banderas de la antigua monarquía persa en lugar de las de la República Islámica.
























