En medio del frío, las oscuridad, la emoción, la tensión por pillar los caramelos que tiran y de repente las luces deslumbrantes de las carrozas de la cabalgata de reyes, este año y el anterior pasó inadvertido algo que podía haber generado algún quebradero de cabeza al Ayuntamiento.
Ni siquiera hoy se hayan percatado del cambio de una figura muy popular entre los niños que incluye la comitiva real en Salamanca.
Una figura de grandes proporciones de la Patrulla Canina, tan enorme como la protección de sus derechos de imagen que en Salamanca y que alguien detectó, en medio de tantas emociones, que se estaban vulnerando.
El Ayuntamiento no había solicitado usar la imagen de uno de los cachorros para amenizar la cabalgata de enero de 2025 y le pidieron explicaciones antes de demandarlo.
El Consistorio reconoce que el pasado mes de noviembre recibió un requerimiento de los representantes de la propiedad intelectual de la Patrulla Canina y, tras mantener contacto con ellos y responderles, «entendieron que no había ninguna intencionalidad de lucro y que, obviamente, no iba a haber consecuencias ni iban a poner ninguna denuncia».
El caso es que en la cabalgata del pasado 5 de enero desapareció el cachorro protegido y sobre él se pintó el uniforme de la Policía Local de Salamanca, para que todo quede en casa. Aunque el parecido es razonable.














