El Claustro de Doctores de la Universidad de Salamanca ha aprobado este martes por mayoría absoluta de los votos emitidos las propuestas institucionales para nombrar doctores honoris causa a Francisco de Vitoria, fundador hace 500 años de la transversal Escuela de Salamanca; Antonio Huertas, presidente de Alumni y presidente de Mapfre; y Sergio Mattarella, presidente de la República Italiana.
En concreto, la candidatura de Francisco de Vitoria ha sumado 263 votos a favor, 9 en contra y 17 abstenciones, mientras que la propuesta de Antonio Huertas Mejías ha obtenido 225 síes, 43 noes y 21 votos en blanco; y finalmente la candidatura de Sergio Mattarella ha reunido 222 votos a favor, 33 en contra y 34 en blanco.
La sesión, celebrada en el Paraninfo de la Universidad y presidida por el rector de la USAL, Juan Manuel Corchado, ha arrancado con un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del fatal accidente ferroviario en la localidad cordobesa de Adamuz. Tras el respetuoso gesto, el órgano colegiado al que corresponde conocer y, en su caso, aprobar todas las candidaturas ha ratificado de forma definitiva las tres propuestas institucionales aprobadas por el Consejo de Gobierno en su última reunión de 2025. Al acto han asistido 177 doctores de forma presencial, y otros 116 han delegado su voto.
La concesión del doctorado honoris causa es la máxima distinción académica que otorga la Universidad de Salamanca y nombra a figuras de reconocido prestigio internacional en el ámbito científico, cultural, profesional o personal.
Francisco de Vitoria. Fundador de la Escuela de Salamanca
El Claustro de Doctores ha aprobado otorgar un honoris causa a título póstumo al fraile Francisco de Vitoria justo cuando se cumplen 500 años de su llegada a la Cátedra de Prima de Teología que puso los cimientos de la Escuela de Salamanca. Nació en Burgos en 1485, con 20 años ingresó en la Orden Dominica y, debido a su amplia formación académica en París, a su talante y a su novedoso método de enseñanza, logró despertar la inquietud de un grupo de pensadores que fueron capaces de transformar el pensamiento de su época.
Francisco de Vitoria ha dejado una profunda huella en la historia de la Humanidad como padre del Derecho Internacional y de la fundamentación teórica de los Derechos Humanos. A la Escuela de Salamanca que fundó e impulsó se le adjudican las bases jurídicas y filosóficas de una hipotética sociedad internacional que ejerciera de juez en los conflictos bélicos mundiales. También se le deben importantes teorías económicas. Entre ellas, la ley de la oferta y la demanda o la defensa de que el cobro de intereses cuando ha habido un préstamo de dinero no es algo inmoral sino más bien una consecuencia justa con la que se debe resarcir el tiempo y el riesgo del prestador.
En el V Centenario de la Escuela de Salamanca, su figura y sobre todo su legado de convivencia, tolerancia y diálogo resaltan su labor como gran teólogo, filósofo y jurista del siglo XVI, labor que difundió desde las universidades de París, Valladolid y desde la propia Universidad de Salamanca. Su capacidad visionaria desde la Escuela de Salamanca constituyó una corriente de pensamiento transversal, tal y como ha defendido en el Claustro de Doctores la profesora titular de la Facultad de Filosofía y docente de la asignatura “La Escuela de Salamanca: el nacimiento del Derecho Internacional”, María Martín Gómez. “El ejemplo más palpable de su moralidad y su ética fue su propia vida. Vitoria nos enseñó que la verdadera característica del profesor universitario debe ser la humildad intelectual”. De hecho, la profesora ha detallado que “él mismo pedía en ocasiones a sus alumnos un tiempo para reflexionar sobre las cuestiones que le planteaban ya que él no podía responderles en ese momento”.
Antonio Huertas Mejías. Presidente de Alumni y presidente de Mapfre
El Claustro de Doctores de la Universidad de Salamanca ha respaldado la concesión del doctorado honoris causa a Antonio Huertas Mejías en atención a la excelencia de su trayectoria profesional, a su compromiso social sostenido y a la plena coherencia de su labor con los valores históricos y actuales de la USAL.
Antonio Huertas Mejías ha desarrollado toda su carrera profesional en el Grupo Mapfre, al que se incorporó en 1988, asumiendo progresivamente responsabilidades directivas de primer nivel en distintos ámbitos funcionales y geográficos. Desde el año 2012 ostenta la presidencia del Consejo de Administración y la máxima responsabilidad ejecutiva del Grupo, una de las principales multinacionales españolas del sector asegurador, con presencia global y una marcada función social. Bajo su liderazgo, Mapfre ha consolidado su posición internacional, ha reforzado su solvencia y sostenibilidad financiera y ha impulsado ambiciosos.
Nacido en 1964, este extremeño de Villanueva de la Serena (Badajoz) es licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca, en la promoción de 1988. Desde entonces mantiene una relación sólida y continuada y ejemplar con la USAL. Como estudiante se implicó activamente en la vida académica e institucional al impulsar la asociación estudiantil ASPER. También participó activamente en espacios de reflexión, debate y comunicación universitaria, incluida la radio universitaria y, en reconocimiento a su compromiso, en 2012 fue nombrado Socio de Honor de Alumni – Universidad de Salamanca. Actualmente y por unanimidad preside la asociación de antiguos alumnos.
La decana de la Facultad de Derecho, María Ángeles Guervós Maíllo, ha defendido la propuesta de Huertas Mejías a doctorado honoris causa por “proyectar internacionalmente los valores humanistas, jurídicos y éticos adquiridos en la USAL, y concretamente en la Facultad de Derecho”. Y ha asegurado que “su trayectoria constituye un ejemplo destacado de la vocación universal de la Universidad de Salamanca y de su capacidad para formar profesionales comprometidos con el bien común.”
Sergio Mattarella. Presidente de la República Italiana.
Finalmente, el Claustro de Doctores de la USAL ha aprobado conceder el grado de Doctor Honoris Causa al presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella. Su candidatura, estudiada y sopesada desde hace tiempo, confirma que la Universidad de Salamanca y el presidente Mattarella comparten ideas claves, como son el valor de la cultura, el papel del humanismo y la visión de Europa. En reiteradas ocasiones, Mattarella ha recordado que la cultura es el cemento de nuestras democracias y que la educación es el arma más poderosa contra la indiferencia, la desigualdad y la intolerancia.
El actual presidente de la República Italiana tiene una larga trayectoria política y académica. Sergio Mattarella nació en Palermo en 1941, es licenciado en Derecho por la Universidad romana de “La Sapienza” y hasta 1983 fue docente de Derecho parlamentario en la Universidad de Palermo.
Su actividad científica y sus publicaciones se han referido fundamentalmente a temas relacionados con el Derecho Constitucional. También presentó informes y ponencias en congresos de estudios jurídicos, e impartió cursos de maestría y de especialización en varias universidades.
Además, ha publicado libros sobre su actividad parlamentaria y de gobierno. Su recorrido político, enmarcado en la corriente de pensamiento católico-social y reformado, arrancó como diputado por la Democracia Cristiana en 1983 en la circunscripción de la Sicilia occidental. Durante siete legislaturas formó parte de la Cámara de Diputados y ocupó varios ministerios. En 2011 entró a formar parte del Tribunal Constitucional y en 2015 fue elegido décimosegundo presidente de la República italiana, cargo para el que ha sido reelegido.
El catedrático emérito honorífico de Filología Italiana por la Universidad de Salamanca, Vicente González Martín, ha defendido su propuesta a doctorado honoris causa “por sus vínculos culturales con nuestro país, porque es un hombre de la academia, catedrático con numerosas publicaciones; y porque cree en el humanismo, el europeísmo y la concordia entre los pueblos”.













