El popular refrán de año de nieves, año de bienes, no siempre se cumple. En condiciones normales, David Ilma hubiera llegado a primera hora de esta mañana con su camión a Oviedo, descargaría y, antes del mediodía, estaría iniciado el viaje de vuelta a su casa de La Rioja para pasar el fin de semana con su familia. Pero estos sencillos planes de uno de los miles de transportistas que diariamente circulan por las carreteras de Castilla y León, hoy se han visto truncado por la borrasca de nombre Ingrid y por el “exceso de celo de la DGT”.
ICAL. David ha sido uno de las decenas de camioneros que a primera hora de esta mañana han sido embolsados en la A-66 a la altura de Villamañán. “Me quedé a dormir aquí para cumplir con el descanso correspondiente y salir a primera hora con destino a Oviedo, pero ante mi sorpresa, la Guardia Civil nos comunicó que ningún camión puede ponerse en ruta debido al temporal, a pesar de que allí no había caído ni un copo”.

Pero la desesperación de este joven camionero fue creciendo con el paso de las horas y, especialmente, cuando le comunican que el tráfico de pesados en dirección a Asturias estará restringido hasta el domingo. Además, por si fuera poco, horas después se autorizó a los compañeros con destinos en dirección Valladolid y Burgos ponerse en ruta. “Ahora quedaremos aquí una veintena de camioneros a los que se nos presenta un fin de semana horrible y muy aburrido. Nunca, desde el año y medio que llevo en España trabajando en la carretera en España, me había pasado una cosa así”.
David reclama que se debería haber informado de las restricciones con más tiempo y también plantea que se podía haber sido más flexible y haber dado a los camiones la opción de elegir el punto de parada, dado que las carreteras estaban limpias. “Creo que las autoridades de Tráfico deben saber que los camioneros no somos un kamikaces que vamos por ahí jugándonos la vida”, sentenció.
La opinión de David fue generalizada entre las patronales del transporte. Así, desde la Federación de Empresas de Transporte de Mercancías por Carretera de Castilla y León (Fetracal), también se exigió a la DGT “mesura y coherencia” con sus prohibiciones de circular por las carreteras de la Comunidad y denunciaron que las restricciones se tomaron “sin tiempo para reaccionar, con cientos de conductores en ruta y sin opciones de regresar ni a zona de carga o descarga o a sus viviendas”.
La organización empresarial denunció desde primeras horas de esta mañana se están recibiendo llamadas de quejas de transportistas castellanos y leoneses que se encuentran paralizados en las carreteras de la Comunidad sin que por el momento hayan caído copos de nieve, “con las vías totalmente limpias, mientras que los camiones ya no pueden circular”.

Fetracal sostuvo que la “prudencia” es lo “más importante” que se puede pedir a los transportistas ante situaciones de emergencia climática, pero recuerda que “son profesionales, que, en muchos casos, llevan años ante un volante y que saben reaccionar ante situaciones climáticas adversas”, l.
En este sentido, la organización lamenta que la Dirección General de Tráfico anuncie restricciones a circular por numerosas carreteras de Castilla y León “sin tiempo para reaccionar a los cientos de transportistas que estarán circulando por sus carreteras”.
El presidente de Fetracal, Óscar Baños, denunció que la DGT “carece de sensibilidad hacia los profesionales del transporte”, quienes han demostrado “con creces conocer las carreteras, saber los riesgos ante situaciones climáticas adversas y asumir los embolsamientos cuando se hace necesario”. “De esta manera, se bloquea Castilla y León por carretera, se impide a muchos transportistas que puedan regresar a sus casas y se ataca, así, la conciliación familiar que se plantea para la mayoría de las profesiones”, añadió Baños.















