“Hay que brindar por los errores, porque nos hacen crecer”

Juanjo Valle presenta su disco, ‘Lo que nunca imaginé’, en la Sala B del Caem el viernes 30 a las a las 22.00 horas
Juanjo Valle presenta el 30 de enero su disco 'Lo que nunca imaginé' en la Sala B del Caem a las 22.00 horas.

Juanjo Valle habla despacio, como saboreando cada una de sus palabras, como se hace con un buen café, un vino o un disco. Está contento y se le nota. Tiene entre sus manos un sueño cumplido tener un CD con sus canciones. La conversación es tranquila y hablamos de lo que supuso la pandemia en este sueño. También de la vida y de lo frágil que somos. El cantante salmantino presenta su disco, ‘Lo que nunca imaginé’, en la Sala B del Caem el viernes 30 a las a las 22.00 horas

Le pronuncio palabras que fueron el ABC de las conversaciones hace seis años: coronavirus, pandemia, confinamiento… ¿Qué supuso para usted ese 2020?
Una época muy dura…

Pero, para usted fue una época de creatividad.
Reconozco que tuvo esa doble perspectiva de la vida. Por primera vez me di cuenta que tenía cero ingresos económicos. No podía trabajar, no nos dejaban trabajar, pero tenía todo el tiempo del mundo. Me puse a componer…

A trabajar.
Sí, a trabajar. Me puse a componer, a estudia programas de grabación, a ver tutoriales de todo, incluso de Excel. Soy licenciado en Derecho, pero los ordenadores me dan mucho miedo. Aproveché el tiempo. Le ayudaba a mis hijos en las tareas del cole. Desde el punto de vista familiar, fue una época entrañable, porque estábamos todo el día juntos. Gozamos de un buen entorno familiar. Pero, estaba lo económico. Es verdad que la Junta de Castilla y León dio una ayuda a los autónomos y el Estado con las cuotas, que luego hemos tenido que justificar que no teníamos ingresos.

Fue duro.
Fue una época dura. Mejor o peor gestionada, no lo sé. Fue dura, pero a mí me sirvió para tener tiempo.

Juanjo, ¿tiene usted suerte?
Todos los días. La vida es un milagro, de verdad. Levantarse todos los días es un milagro. Creo que pendamos tanto de un hilo… No somos nada.

Esta semana se ha hecho evidente. (La tragedia del ferrocarril ocurrió el 18 de enero)
Sí, con la muerte de 45 personas en el accidente de tren de Adamuz. Imaginemos una conversación del maquinista con su madre. Ella le dice que tenga cuidado, él le contesta que no va a pasar nada. El accidente de tren ocurre cada muchos años… Por eso, digo que la vida pende de un hilo. Por ello, tenemos que estar agradecidos a la vida, a las oportunidades que nos dan y al cariño que recibimos de los amigos, familiares… hay que valorarla y mucho.

Es muy importante ser agradecidos.
Hay que tratar de cuidarse y de mantenerse sano, porque es también un amor a la vida.

Lanza un disco y en estos tiempos me asalta una duda. ¿Es usted valiente o temerario?
Tengo temor, pero no soy temerario. ¿Valiente? A veces digo: ‘¿Qué hago?’ Sin saber realmente dónde te estás metiendo. Pero, creo que también hay que arriesgar. Me gusta ir con pies de plomo, pero hay que ser valiente en el sentido de: ‘Vamos para adelante’. Sin que eso sea a la vez con efectos bilaterales de que te venga una alud… Vamos para allá, pero con los pies de plomo.

¿Temerario?
No lo soy. Soy miedoso ante nuevas perspectivas. También conformista, que no sé si es un defecto o una virtud. (Risas)

Juanjo Valle presenta el 30 de enero su disco ‘Lo que nunca imaginé’ en la Sala B del Caem a las 22.00 horas.

¿Las plataformas musicales han democratizado la industria o las han hecho más tiranas?
Vivimos en una tiranía. Las plataformas son el sistema que estamos viviendo en todos los aspectos, en todos los sistemas mercantiles de la industria del arte, del comercio, de las relaciones sociales…

¿Sí?
Sí, porque hasta en las relaciones sociales hay algoritmos. Las plataformas están muy bien, porque puedes encontrar toda la música que quieras, pero están sometidas a un criterio comercial y rentabilidad económica.

En un verso de una canción suya habla de 1992. Un año loco para España, incluida Salamanca. ¿Hemos cambiado mucho en estas tres décadas?
Creo que sí y para bien.

Ya no somos tan inocentes.
Sigue habiendo inocentes, otros irán madurando y otros algo más. Decir que no hemos evolucionado, me parece un poco triste. Me refiero a la sociedad, donde hemos cambiado para mejor, pese a que todavía condenamos o encojemos la vista a situaciones sociales afectivas.

Por ejemplo.
¿Te acuerdas cómo eran los campos de fútbol? Estaba todo vallado y donde no había vallas, había fosos para que la gente no pudiera saltar a pegarle a un entrenador o un futbolista.

Se regalaban navajas, pistolas de balines o tirachinas…
(Risas) Siempre me hubiera gustado tener una escopeta de bailes… que no la tuve. Tirachinas si lo tuve.

¿Para qué lo utilizó?
Para tirar a los pájaros, que no le dábamos. (Carcajada) Creo que el lado primigenio lo tenemos. Afortunadamente, hemos evolucionado a mejor.

Ahora con el tirachinas solo le tira a las latas.
(Risas) Hace mucho que no cojo un tirachinas. Te hablo de tiempos inmemoriales. Teníamos juegos súper bestias. Hemos ido a mejor y la sociedad también. En eso estoy plenamente convencido. Pese a que hay situaciones no deseables, de muy poca humanidad, de muy poca vinculación con el prójimo… Hemos evolucionado y seguiremos evolucionando a mejor.

Juanjo Valle presenta el 30 de enero su disco ‘Lo que nunca imaginé’ en la Sala B del Caem a las 22.00 horas.

Explíquenos porque ha elegido para su título: Lo que nunca imaginé, porque se suele decir que si no lo imaginas, es más difícil conseguirlo.
Exacto. Es un título que tiene esa pequeña controversia didáctica o lingüística. ¡Cómo lo explico! Si es verdad que esto siempre he pensado en hacerlo, en tener el sueño. Nunca imaginé que fuera real y que lo tuviéramos aquí, palpable. Desde pequeño hacía playback y me imaginaba en el mayor estadio cantando para la gente. Eso no va a suceder.

O sí.
Podría suceder, pero no me mato por ello. Mi sueño está hecho.

Su sueño era poder grabar un disco.
Tenerlo. Grabar hoy se puede hacer de muchas formas, teniendo en cuenta que los estudios valen dinero y tienes que apostar por ese sueño, juego y ocio. Mi sueño era tenerlo físico, palpable y con canciones hechas por mí, porque siempre me gustó escribir, componer, cantar…

Y aquí está Lo que nunca imaginé.
Sí, llegó el momento. Me puse a ello y creo que ha quedado un disco muy bonito. Lo que nunca imaginé es que estuviera aquí, encima de la mesa. Animo a todo el mundo que tenga un sueño a que vaya a por él.

Aunque no los imagine.
Eso es.

Juanjo Valle presenta el 30 de enero su disco ‘Lo que nunca imaginé’ en la Sala B del Caem a las 22.00 horas.

Vamos a seguir con los versos de su disco: ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? (lo digo por Tardes en Anaya)
Sí. Todo lo que fue y pudo haber sido. Me refiero… esa frase resume o dice mucho de lo que puede decir.

¿A qué se refiere?
Cuando eres joven estás muy condicionado a pequeñas situaciones que te pueden cambiar la vida. Tantas veces dijimos adiós…. (se emociona) se refiere a mis padres, a amigos… Creo que esa estrofa resume mucha filosofía. Cuando eres joven cualquier chispazo que venga de un lado u otro, te puede cambiar la vida.

¿Tanto?
Sí, porque vives en el alambre y en un momento te puede cambiar la vida.

Para bien o para mal cuando somos jóvenes no lo pensamos tan profundamente, no pensamos que una decisión que tomamos a los 20 años nos pueda cambiar la vida.
No, no eres consciente porque vives en una completa felicidad.

Juanjo, ¿no cree que siempre vivimos en ese alambre?
Sí, pero ahora somos más consciente de ello y aprendemos a vivir, no con el miedo, pero sí con el hecho de que podemos salir a la calle después de tomar este café y que venga un loco con una navaja, porque se le ha ido la pinza, y te mata. Son situaciones muy difíciles, pero se dan. Además, son muy noticiables, precisamente por eso. También puede ser una llamada, donde te avisan de que ha sucedido algo. Los que tenemos hijos vivimos más pendiente de ello. Nuestra vida y nuestra felicidad pende de un hilo. Por eso, la felicidad tiene que estar en esas pequeñas cosas del día a día, del paseo, del respirar, del olor a mojado… Para otros será otra cosa.

¿Como cuáles?
El problemas es que nos han enseñado que la felicidad tiene que ser la foto en la India o subiendo el Aconcagua o con un traje de esquí… Todo aquello que tiene valor monetario es lo que aporta la felicidad. Es muy triste porque puedes sentarte en cualquier plaza a escuchar a los pájaros o una puesta de sol. Para mí el mayor sumun de la felicidad es conectar con el estado de la naturaleza.

Cojo el título de una de sus canciones para hacerle la pregunta: ¿Cuántas veces al día se anima con la frase: ‘Todo irá bien’?
(Se lo piensa) Todas las mañanas. Me levanto y digo: ‘Venga Juanjo, vamos para allá’.

¿Por qué o por quién brinda Juanjo Valle?
Como dice la canción, brindo por casi todo. Hay que brindar por los errores, porque nos hacen crecer; por los amigos, por ellas… por todo.

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