Tras tres años de intensas negociaciones, el Ministerio de Sanidad ha sellado este lunes un acuerdo histórico con los sindicatos mayoritarios (SATSE, UGT, CCOO y CSIF) para renovar el Estatuto Marco. Esta norma, que rige la vida laboral de cientos de miles de sanitarios en España, no se actualizaba desde 2002.
La ministra Mónica García, médica de profesión antes de dar el salto a la política, ha calificado la jornada como un «día grande» para el sistema público, subrayando que el nuevo texto busca atajar la precariedad y el agotamiento estructural del sector.
Las claves del nuevo modelo: más descanso y menos precariedad
El acuerdo introduce cambios de calado en la organización del trabajo hospitalario y la estabilidad de las plantillas:
- Adiós a las guardias de 24 horas: El máximo de guardia voluntaria se reduce a 17 horas, garantizando descansos dignos y facilitando la conciliación.
- Oposiciones obligatorias: Las comunidades autónomas estarán obligadas a convocar concursos-oposición cada dos años, buscando terminar con la temporalidad crónica.
- Protección tras los 55 años: Se establece la exención de guardias y turnos nocturnos a partir de los 55 años, así como en situaciones de embarazo o cuidado de hijos.
- Nuevas figuras: Se regula el teletrabajo y se crea la figura del estatutario investigador, dando encaje legal a un colectivo hasta ahora ignorado por la normativa.
Un frente médico dividido: huelga a la vista
Pese al triunfalismo del Ministerio, el acuerdo nace con una fractura interna. Los principales sindicatos médicos (como CESM, AMYTS o Metges de Catalunya) se han desmarcado del pacto y mantienen la huelga convocada para el 16 de febrero.
El motivo de la discordia es la exigencia de un estatuto específico para los médicos, independiente del resto de categorías sanitarias. Los facultativos denuncian que el nuevo acuerdo «perpetúa condiciones peores» para su colectivo y consideran las mejoras insuficientes.
Ante este pulso, Mónica García ha sido tajante: crear una regulación separada supondría «fragmentar el sistema». La ministra sostiene que las demandas de los médicos ya están recogidas en capítulos específicos del nuevo Estatuto y advierte que no aceptará privilegios que rompan la unidad del personal sanitario.
Próximos pasos
El acuerdo no es de aplicación inmediata. Primero deberá ser aprobado como anteproyecto de ley en el Consejo de Ministros y, posteriormente, iniciar su andadura parlamentaria en el Congreso. Hasta entonces, el conflicto con los médicos amenaza con traducirse en una semana de paros mensuales entre febrero y junio.














