El investigador Íñigo Martincorena, responsable del grupo Evolución Somática en el Wellcome Sanger Institute (Cambridge, Reino Unido), ha recibido este miércoles el Premio Nacional de Investigación en Cáncer Doctores Diz Pintado 2025, en reconocimiento a su trayectoria y contribuciones pioneras al desarrollo de tecnologías esenciales para el conocimiento de la evolución de alteraciones genéticas en tejidos, cáncer y envejecimiento, durante el transcurso del acto académico organizado por la Universidad de Salamanca con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino, patrono de la Universidad española
En la rueda de prensa previa a la entrega del premio, el galardonado estuvo acompañado por el vicerrector de Investigación, José Miguel Mateos Roco; el director del Centro de Investigación del Cáncer, Xosé Bustelo; y el secretario de la Fundación doctores Diz Pintado, Nicolás Rodríguez, que informaron a cerca de la trayectoria y los avances científicos que motivaron la concesión del premio al joven investigador navarro, cuyos estudios sobre la evolución somática está transformando la comprensión del cáncer y del envejecimiento
En su intervención, Íñigo Martincorena aseguró que, “recibir este premio es un honor y me produce una especial alegría recogerlo hoy en la Universidad de Salamanca desde que hace 18 años dejé España para irme fuera a estudiar el doctorado”. Asimismo, subrayó cómo, “a pesar de que el premio es personal, la Ciencia es un trabajo de equipo y este reconocimiento no sería posible sin todo el apoyo que he recibido por parte de mis mentores, el Instituto y mi equipo de investigación y familia, especialmente en estos últimos 13 años”.
Íñigo Martincorena, nacido en Pamplona y formado en Biología y Bioquímica en la Universidad de Navarra, lidera desde 2016 su propio grupo de investigación en el Wellcome Sanger Institute. Su línea de investigación está centrada en desentrañar la evolución de las mutaciones somáticas en tejidos normales, su papel en los primeros pasos del origen y desarrollo del cáncer (carcinogénesis) y su contribución al envejecimiento y a otras enfermedades.
Su trabajo ha mostrado que, con la edad, muchos tejidos sanos del cuerpo se llenan de pequeñas poblaciones de células con mutaciones asociadas al cáncer y ha desarrollado métodos para medir cómo compiten estas células entre sí y para identificar nuevos genes clave en el desarrollo tumoral. También ha descubierto alteraciones genéticas que son clave para el desarrollo de un amplio número de tipos de cáncer.
Su grupo ha desarrollado también tecnologías de secuenciación ultrafiel de ADN y herramientas bioinformáticas que permiten detectar mutaciones somáticas individuales en prácticamente cualquier tejido con una precisión inexistente hasta ese momento, abriendo la puerta a estudios en el nuevo campo de la “epidemiología mutacional”, a nuevas herramientas para la predicción del riesgo de cáncer y a estrategias innovadoras de prevención y detección precoz. Estas herramientas son elementos clave de la investigación en cáncer llevada a cabo por investigadores en este campo.
En palabras de Xosé R. Bustelo, director del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, “las tecnologías de secuenciación, herramientas bioinformáticas y avances científicos conseguidos por Martincorena suponen un antes y después en la investigación del cáncer, sobre todo en lo que se refiere a la identificación con un alto grado de precisión de las alteraciones genéticas que lo originan”.














