Alberto Núñez Feijóo ha comparecido en la comisión de investigación del Congreso sobre la Dana de Valencia con la estrategia de negar que ocultara información o que mintiera, como se ha constatado que hicieron él y Mazón desde el primer momento, y desplazar el foco de la responsabilidad hacia el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Durante una sesión marcada por la tensión, el líder del PP ha sostenido que la catástrofe requería una declaración de emergencia nacional «de libro» que el Gobierno central debió activar de forma unilateral.
El cruce de mensajes con Mazón
Uno de los puntos críticos de la comparecencia ha sido la cronología de sus comunicaciones con el entonces president Carlos Mazón. Ante las acusaciones de haber mentido sobre la información recibida en tiempo real, Feijóo ha matizado que sus declaraciones iniciales se referían al día posterior a la tragedia (miércoles 30) y no al propio martes.
Para avalar su transparencia, el líder popular recordó que ha entregado voluntariamente sus registros de WhatsApp a la justicia, destacando dos puntos clave:
- Aviso de fallecidos: Mazón le escribió a las 23:29 del día 29 admitiendo que la situación era «un puto desastre» y que ya había muertos en Utiel.
- El papel de Feijóo: El líder del PP asegura que su única instrucción fue pedirle a Mazón que liderara la comunicación, argumentando que en ese momento su deber no era dar órdenes operativas —las cuales no le competían— sino preocuparse por el apoyo institucional.
«Inhibición» del Gobierno y falta de información
Feijóo ha centrado gran parte de su discurso en la «falta de información adecuada» por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar y en lo que considera una dejación de funciones del Estado. Según su tesis, el Gobierno de Sánchez se «inhibió» de sus responsabilidades al no asumir el mando único.
En un giro ofensivo, ha instado a los miembros del Ejecutivo a seguir su ejemplo y hacer públicos sus mensajes y registros de llamadas del 29 de octubre, criticando a quienes supuestamente han borrado historiales o cambiado de terminales tras la tragedia.
Responsabilidades políticas
Pese a reconocer que «ninguna administración estuvo al nivel exigible» (incluyendo a la Generalitat), Feijóo ha marcado distancias:
- Defensa de la dimisión: Sostiene que Mazón es el único que ha asumido responsabilidades políticas al dimitir y cesar a parte de su equipo, un gesto que, según Feijóo, «le reconcilia con los hechos».
- Contraste con el Ejecutivo: Ha reprochado que, mientras la tragedia se desencadenaba, miembros del Gobierno asistían a cenas sociales o se centraban en la reforma de RTVE, comparando la falta de ceses actuales con la gestión de otros accidentes recientes.
Feijóo ha concluido su intervención interpretando la dureza de la comisión no como un examen a su pasado, sino como un «ensayo» de la oposición a un futuro gobierno bajo su presidencia.
















