Las aceras del hospital son un inmenso cenicero. Está prohibido fumar en la entrada del centro asistencial, pero son decenas las colillas que se pueden ver y pisar diariamente en los aledaños.
Una pregunta subyace: Es difícil que los fumadores dejen el vicio, ¿qué tal si se instalan unos ceniceros mientras se siga fumando en esa zona, aunque el objetivo es que ahí no se fume?













