Hace medio siglo, año arriba año abajo, la ciudad de Béjar regaló a la capital un telar. El Ayuntamiento decidió colocarlo al lado de la tapia del Hospital de la Santísima Trinidad, a la altura de la parada de taxis.
Los paseante lo vieron durante años en ese lugar, no era el mejor enclave por estar a la intemperie y el telar estaba compuesto por elementos tan frágiles como la madera y el hierro. Por ello, en diciembre del año 2022 el Ayuntamiento de Salamanca decide retirarlo para restaurarlo al considerarse de una especie de escultura urbana que amplía el patrimonio.
La intención en aquel diciembre de 2022 era restaurarlo con la intención, se dijo de depositarlo en el Museo del Comercio. Lo retiraron hacia los almacenes de los que dispone el Ayuntamiento en el Polígono el Montalvo y quedó allí a la intemperie. La única diferencia con la ubicación que tenía en la capital es que ahora el viandante no lo veía. Desde entonces, nada se ha vuelto a saber de qué se hará con este regalo que la ciudad de Béjar entregó a la capital charra.
Más de tres años. E iba a ser algo inmediato.
— Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio SALAMANCA (@ACDPatrimonio) February 4, 2026
Lo retiraron de la vía pública por vergüenza. Pero lo que viene sucediendo desde entonces, que no se olvida, no causa menor sonrojo a todos los ciudadanos (porque es de todos y todos lo consideramos nuestro). https://t.co/z78y8pW0vt
















