Las persistentes precipitaciones de la borrasca Leonardo está dejando grandes cantidades de agua en la provincia de Salamanca, y especialmente en la zona sur.
Buena parte de esa lluvias acaba en el Tormes, que está regulado por la presa de Santa Teresa, un embalse que ya está al 80% de su capacidad y que lleva varios días desembalsando a razón de 200.000 litros por segundo, para hacer sitio a lo que está por llegar.
Esa descarga motiva la crecida del Tormes aguas abajo en dirección Salamanca, donde las arroyos y regatos ya van al límite de su capacidad cuando no desbordados, como en Arapiles y los terrenos próximos a La Maya. En a ciudad del Tormes, ya se aprecia el aumento del caudal rebosando los límites habituales y ocupan todos los ojos del Puente Romano.
Este es el rugido de las compuertas abiertas del embalse de Santa Teresa, este jueves a las 10 de la mañana:












