La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a 14 años de prisión por homicidio doloso, siguiendo el veredicto del jurado popular, al acusado por el crimen ocurrido en Béjar en agosto de 2023, en el que murió su pareja sentimental tras una agresión en el domicilio que ambos compartían.
Según recoge la sentencia, los hechos ocurrieron durante la madrugada del 30 de agosto de 2023 en la vivienda familiar situada en la localidad bejarana. El tribunal considera probado que el acusado y la víctima mantuvieron una discusión relacionada con problemas en la relación. Durante esa discusión, el hombre insultó a la mujer, que respondió golpeándole levemente con un objeto, que pudo ser un cenicero.
La sentencia señala que, tras ese momento, el acusado reaccionó golpeando con fuerza a la víctima en la cabeza con el mismo cenicero de cristal, causándole una herida grave. Después se abalanzó sobre ella, la derribó y, mientras la mujer trataba de defenderse, se colocó encima de su cuerpo y la agarró del cuello con ambas manos. Además, le presionó la boca y la nariz, provocándole la muerte por asfixia. El jurado apreció que la mujer tenía capacidad de defenderse y por eso le eximió de la agravante de alevosía que habría permitido condenar al procesado por asesinato.
El jurado consideró probado que el acusado actuó con la intención de acabar con la vida de la víctima. También determinó que, aunque el hombre había consumido alcohol y cocaína, no quedó acreditado que estas sustancias afectaran a su capacidad para comprender lo que hacía o controlar sus actos en el momento del crimen. No obstante, el tribunal sí tuvo en cuenta que el acusado actuó en un estado de alteración emocional tras el enfrentamiento con la víctima y también valoró que fue él quien comunicó posteriormente a las autoridades lo ocurrido.
El tribunal no ha apreciado la existencia del agravante de violencia de género al considerar que no quedó acreditado que el crimen se produjera por una situación de dominación o discriminación hacia la víctima por el hecho de ser mujer. Sin embargo, sí ha aplicado el agravante de parentesco, al quedar probado que el acusado y la víctima mantenían una relación sentimental en el momento de los hechos, lo que incrementa la gravedad penal del delito.
La víctima tenía cuatro hijos, tres de ellos menores de edad en el momento de los hechos, además de su padre y tres hermanos, que han sido reconocidos como perjudicados por el crimen.
Además de la pena de prisión, la sentencia establece que el condenado deberá cumplir un periodo de libertad vigilada durante ocho años una vez salga de la cárcel. También se le impone el pago de indemnizaciones económicas a los familiares de la víctima. Las cantidades fijadas superan los 600.000 euros en conjunto y se reparten entre los hijos, el padre y los hermanos, en función del perjuicio sufrido.
El fallo mantiene la situación de prisión provisional del acusado hasta que la sentencia sea firme, ya que todavía puede ser recurrida ante instancias superiores.
Con esta resolución judicial se pone fin al proceso iniciado tras el crimen, un suceso que causó una fuerte conmoción en Béjar y su entorno.














