La crisis política en el Ayuntamiento de Móstoles sube de tono. La exconcejala del Partido Popular que denunció haber sufrido acoso sexual y laboral por parte del alcalde, Manuel Bautista, ha anunciado el inicio de acciones judiciales. La querella no solo se dirigirá contra el regidor, sino también contra altos cargos del PP de Madrid por la presunta filtración de correos electrónicos personales.
Ofensiva legal por acoso y filtración de datos
El abogado de la denunciante, Antonio Suárez-Valdés, ha confirmado que la demanda detallará las maniobras de acoso sexual y la posterior persecución laboral que, según la exedil, sufrió bajo el mando de Bautista.
Además, la defensa denunciará una «invasión» del correo oficial de la exconcejala. Sostienen que se produjeron accesos no autorizados y borrado de mensajes para difundir contenido privado sin consentimiento. El objetivo de la justicia será determinar quién facilitó esa filtración —si desde el entorno de la Comunidad de Madrid o del partido— bajo la sospecha de un delito de revelación de secretos.
La cronología del conflicto: correos y presiones
La afectada intentó buscar amparo en la Puerta del Sol. Entre febrero y septiembre de 2024, envió ocho correos al gabinete de Isabel Díaz Ayuso solicitando una reunión ante una situación que calificaba de «insostenible» y «discriminatoria».
- La versión del PP: El partido sostiene que en esos mensajes nunca se mencionó el término «acoso sexual», limitándose a un conflicto laboral. Según el secretario general, Alfonso Serrano, este concepto solo apareció en el último correo enviado por su abogado antes de que ella abandonara la formación.
- Los audios de la polémica: Grabaciones de una reunión con la «número tres» de Ayuso, Ana Millán, revelan que esta presionó a la exedil advirtiéndole que el partido tenía pruebas de que ella filtraba información al PSOE. En los audios se escucha a la concejala reaccionar con sorpresa ante tales acusaciones.
Cruce de acusaciones y peticiones de dimisión
El alcalde Manuel Bautista ha negado tajantemente los hechos, calificándolos de «campaña de desprestigio» y anunciando medidas legales por calumnias. Por su parte, Alfonso Serrano ha tildado la actuación de la exconcejala de «vendetta» personal y «mala fe».
Sin embargo, la onda expansiva ha llegado al Gobierno central:
- El PSOE-M estudia acudir a los tribunales por la filtración de la identidad de la denunciante, algo que el ministro Óscar López tilda de «delito doblemente grave».
- Más Madrid ha exigido un pleno extraordinario en Móstoles y acusa a Ayuso de «dejar tirada» a la víctima y utilizar a sus colaboradores para «tapar el caso».
La situación deja al PP de Madrid en una posición delicada, enfrentando una batalla judicial que mezcla denuncias por delitos contra la libertad sexual con el manejo de información confidencial en el seno de la administración.
















