Fito & Fitipaldis regresaron este viernes a Salamanca en el marco de su gira ‘Aullidos Tour’ en la que presentaron algunos de sus nuevos temas y deleitaron al respetable con algunos de sus clásicos inmortales.
Pocos pueden presumir de generar tanto entusiasmo y devoción entre sus seguidores y durante tanto tiempo, sin que su aceptación se resienta.
“Os damos las gracias por el interés, el calor y amor que nos dais cada vez que venimos aquí”, dijo Fito en una de sus escasas interacciones con el público durante el concierto.
Son banda de culto para los salmantinos y para casi toda España y ellos hacen todo lo posible para que siga siendo así, con sus letras y sus ritmos pegadizos y contundentes, que con el tiempo han ganado peso en un panorama ciertamente desolador.
Sin complicaciones ni concesiones, gustan y caen bien. Es difícil que no sea así. Y para muestra, el saludo del Roig Arena a reventar en su concierto previo al de Salamanca, donde pidió a los asistentes un saludo para el público salmantino que aún resuena en el Multiusos. Y, a su vez, grabó el que los salmantinos le han enviado a los que este sábado acudan a verlos en Logroño.
Llenan donde van y hace tiempo que están vendidas las 400.000 entradas de su gira. Aplicarán la misma fórmula para todos, y tras convertir la presentación de la banda en una fiesta les ofrecerá que bailen y canten con ellos algunos de sus himnos que todo el mundo tararea en el coche o donde surja, como el ‘Soldadito marinero’, que llenó el Multiusos de soldaditos meciendo la linterna del móvil, y que la banda actualizó a continuación con una versión roquera que se quedó corta.
No todo el mundo puede presumir de estos llenazos, adhesiones y reconocimiento. Se lo pasan bien y hacen felices a los que acuden a sus conciertos.
Forman parte ya de nuestra vida, envejecemos al unísono y ellos se esfuerzan para que no dejemos pasar la ocasión de verlos en la siguiente visita.
Hasta la próxima.

















1 comentario en «Fito y sus soldaditos marineros»
El concierto genial. Una lástima que la gente siga fumando en un espacio cerrado en el que hay menores y que se permita por parte de la organización.