El PP ha vuelto a fracasar en su estrategia de adelantar las elecciones para tratar de obtener mayoría absoluta. Ya lo hizo en Extremadura y este domingo, en Aragón, donde ha bajado en escaños y votos y aumenta su dependencia de Vox, que duplica el número de diputados y ya cuenta con el respaldo del 18% de los votantes. El PSOE, por su parte, pierde cinco escaños.
El PP no solo no obtiene la mayoría absoluta a la que aspiraba, sino que se queda peor de lo que estaba. Al 98% delos votos emitidos escrutados pierde dos escaños respecto a los que obtuvo en 2023 y 13.000 votos, y se queda a ocho diputados de esa mayoría absoluta.
También ha fracasado en su intento de frenar a Vox. Lejos de ampliar su distancia sobre la extrema derecha ha propiciado el auge de Vox, que duplica el número de representantes en las Cortes de Aragón y gana 40.000 votos, de forma que ya obtiene el 18% de los que se depositan en las urnas.
En este contexto el PP se consuela con que el batacazo del PSOE es mayor, que pierde cinco diputados y 39.000 votos y se queda con 18, igual que en 2015 con Lambán como cabeza de lista. A diferencia de entonces, Podemos con sus 14 escaños, permitió que gobernara el PSOE.
Este domingo, Podemos se queda fuera de las Cortes de Aragón y los socialistas se quedan más cerca de Vox que del PP.
Por la izquierda el único que mejora es la Chuta Aragonesista, que también duplica su representación y contará con seis escaños en la próxima legislatura.
El PP ha dado alas a Vox, que ya ha dicho que le hará pasar por el aro si quiere pactar con ellos, y deja al PSOE tocado, pero no hundido.
En Extremadura, el PP ganó un diputado y perdió 11.000 votos, y este domingo perdió 2 diputados y 13.000 votos.
El PSOE perdió 10 diputados en Extremadura y este domingo 5 en Aragón y 39.000 votos.
Por su parte, Vox ganó 6 escaños en Extremadura y este domingo 7 en Aragón y 41.000 votos.



















