La CHD mantiene la vigilancia en los ríos y arroyos de la cuenca ante el incremento de caudales provocado por las fuertes lluvias y el deshielo tras el sucesivo paso de frentes atlánticos asociados al mismo tren de borrascas, a su paso por la demarcación.
Los avisos actualmente están concentrándose en las partes bajas de los principales afluentes y en tramos medios y bajos del propio río Duero, con algunas excepciones como la del Eresma, en Segovia, con tendencias aún variables en función de las
distintas ondas de crecidas que están transitando por toda la red de drenaje.
Tras una jornada más tranquila el pasado domingo, durante la madrugada de este lunes, 9 de febrero, nos ha atravesado un frente poco activo, al que sucederá otro parecido durante la tarde, que dejará precipitaciones en zonas montañosas de la mitad norte de la cuenca. Para las horas centrales de este martes, se espera otro frente que dejará precipitaciones más intensas en la fachada oeste y zonas montañosas de la mitad sur de la cuenca.
En relación con los desembalses de las presas de la cuenca que disponen de umbrales de aviso, actualmente el embalse de Villameca, en el río Tuerto (León), presenta nivel amarillo, con un caudal de 12 m3/s, superando el umbral establecido de
10 m3/s. Asimismo, el desembalse en Cuerda del Pozo, en el río Duero (Soria), ha alcanzado valores de 45 m3/s superiores al nivel amarillo, no habiéndose provocado daños. Estos desembalses tienen como objetivo recuperar el resguardo de la presa, ahora que las aportaciones de los afluentes no regulados aguas abajo del embalse han disminuido de forma significativa.
El resto de las presas de cabecera de la cuenca están realizando desembalses de caudales moderados, a excepción de las grandes de la provincia de León (Barrios de Luna, Porma y Riaño), que todavía no han alcanzado el nivel de resguardo, por lo que mantienen desembalses mínimos.
Un caso particular es el del embalse de San José, en el río Duero, una infraestructura de muy reducida capacidad y sin posibilidad efectiva de regulación, por lo que los caudales de entrada y salida son prácticamente equivalentes. En este caso, los niveles de aviso —previsiblemente naranja – rojos en las próximas horas— deberán ser vigilados conforme a la información aportada por las estaciones de aforo situadas aguas arriba (San Miguel del Pino) y aguas abajo (Toro – Duero). La seguridad de la presa está garantizada en todo momento.
Asimismo, debe destacarse la situación del embalse de Pontón Alto, en la provincia de Segovia. Se trata de un embalse de muy reducida capacidad y con una escasa capacidad de laminación, que se está tratando de aprovechar al máximo dadas las actuales condiciones hidrológicas. En este contexto, se están realizando desembalses constantes del orden de 12 m3/s, valores que se mantienen por debajo del nivel amarillo, establecido en 17 m3/s. El embalse opera con un resguardo mínimo, prácticamente agotado, lo que limita su capacidad de regulación. Esta circunstancia no está impidiendo que la ciudad de Segovia, situada unos kilómetros aguas abajo, esté alcanzando niveles rojos, debido fundamentalmente a las importantes aportaciones procedentes de otros afluentes que no tienen embalses que los regulen.
Por último, se mantiene una especial vigilancia sobre los embalses de los Arribes del Duero, donde se están registrando avisos de nivel naranja, con posibilidad de que éstos se mantengan o incluso se incrementen a medida que confluyan las ondas de avenida procedentes de los tributarios de la cuenca.
Los embalses de la cuenca gestionados por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) almacenan este lunes 2.235,1 hectómetros cúbicos, 180 hm3 más en la última semana debido a las lluvias y el deshielo, lo que supone el 78,3% de su capacidad.
Este registro se sitúa cerca de 13 puntos porcentuales por encima de la media de la última década (65,7%) y uno menos que hace un año (79,6%).


















