Los usuarios del ferrocarril pueden respirar tranquilos. Los sindicatos mayoritarios (Semaf, CCOO y UGT) han desconvocado oficialmente la huelga que amenazaba con paralizar el país hasta el miércoles. Tras una jornada de lunes marcada por retrasos y cancelaciones, el Ministerio de Transportes y los representantes de los trabajadores han logrado desbloquear el conflicto en el primer día de paros.
El acuerdo, calificado de «histórico» por el sector, pone fin a cuatro días de intensas negociaciones y se centra en una reivindicación fundamental: la seguridad. El detonante de las movilizaciones fueron los recientes accidentes mortales en Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona), que pusieron en el punto de mira el estado del sistema ferroviario.
Las claves del pacto
El documento acordado incluye cuatro grandes bloques con más de 25 puntos específicos. Estos son los pilares de la resolución:
- Refuerzo en Mantenimiento: Se ha acordado un incremento del 50% en la dotación destinada a las labores de conservación de trenes e instalaciones.
- Más Personal: El compromiso incluye la incorporación inmediata de profesionales tanto en Renfe como en Adif y en la Agencia de Seguridad Ferroviaria.
- Infraestructura y Seguridad: Inversiones directas para modernizar las vías y la creación de grupos de trabajo para reformar los reglamentos vigentes. «El acuerdo se basa en mejorar la inversión, la seguridad y la incorporación de los profesionales necesarios para ello», explicó Diego Martín, secretario general de Semaf.
El regreso de Óscar Puente
Aunque el ministro de Transportes no estuvo presente en la firma por encontrarse en Arabia Saudí -cerrando la prórroga del contrato del «AVE del desierto» hasta 2038-, fuentes del Ministerio han confirmado que se reunirá con los sindicatos nada más aterrizar en Madrid. Desde el Gobierno han aplaudido la «voluntad de diálogo» de las centrales sindicales para alcanzar un consenso que beneficia a todo el sistema ferroviario.
Aunque los sindicatos que aglutinan al 80% del sector han firmado la paz, organizaciones minoritarias como la CGT o el Sindicato Ferroviario (SF) no formaron parte de esta mesa de negociación.





















