Un hombre considerado de «extrema peligrosidad» ha ingresado en prisión tras protagonizar una violenta fuga que comenzó en Béjar y terminó en la provincia de Ávila. El detenido, que tenía en vigor una orden de alejamiento, intentó entrar por la fuerza en la casa de su expareja armado con un cuchillo y acabó atacando a un policía, que se salvó porque llevaba el chaleco antibalas.
Una madrugada de pánico
Los hechos se desencadenaron en la madrugada del pasado domingo, cuando una mujer inscrita en el sistema VioGén solicitó auxilio al 091. Su agresor estaba intentando forzar la puerta de su domicilio mientras profería amenazas de muerte e introducía un arma blanca por las rendijas para herirla.
A la llegada de la Policía Nacional, el individuo no depuso su actitud. Al contrario, arremetió contra los agentes e intentó apuñalar a uno de ellos en el costado. El chaleco antibalas fue determinante para salvar la vida del oficial, quien no sufrió heridas vitales gracias a la protección.
Persecución y captura
Tras el ataque, el agresor huyó a pie por las calles de Béjar. Durante la persecución en la zona de San Albín -un terreno abrupto y de difícil acceso-, el fugitivo se lanzó por un terraplén, arrastrando en su caída a un agente que resultó lesionado.
A pesar de su desaparición inicial, el operativo conjunto entre la Policía Nacional, la Local y el Seprona no cesó:
- Protección total: Se estableció una vigilancia permanente sobre la víctima ante el alto riesgo de reincidencia.
- Localización: El cerco se estrechó hasta una localidad cercana a El Barco de Ávila.
- Desenlace: El lunes por la mañana, tras horas de vigilancia en las inmediaciones del domicilio familiar del sospechoso, las fuerzas de seguridad procedieron a su detención.
El arrestado ya ha sido puesto a disposición judicial y el magistrado ha decretado su ingreso inmediato en prisión provisional.
















