Lo que debía ser una cumbre informal en Bélgica para discutir el futuro económico de Europa se ha convertido en el escenario de un nuevo roce diplomático entre Madrid y Roma. El Gobierno de Pedro Sánchez ha trasladado formalmente su malestar a Italia tras quedar excluido de una reunión previa de alto nivel organizada por Giorgia Meloni, un movimiento que Moncloa considera un ataque a la cohesión comunitaria.
Una cumbre «paralela» que fractura al bloque
Antes del inicio oficial de la cumbre en el castillo de Alden Biesen, 19 líderes europeos —entre ellos Emmanuel Macron y Ursula von der Leyen— se citaron en un hotel cercano para coordinar posturas sobre el mercado único y la competitividad. El encuentro, impulsado por Italia junto a Alemania y Bélgica, dejó fuera a ocho Estados miembros, siendo España el país de mayor peso excluido de la mesa.
Desde el Ejecutivo español la reacción ha sido tajante. Fuentes de Moncloa aseguran que el malestar no nace del deseo de asistir, sino del fondo de la iniciativa: «Este tipo de reuniones minan los principios básicos de la UE y, en lugar de acercar soluciones, las alejan».
Versiones cruzadas entre Madrid y Roma
La jornada ha dejado una evidente contradicción en los relatos oficiales de ambos gobiernos:
- La postura de España: Sostiene que se ha contactado con el equipo de Meloni para transmitir que este tipo de «clubes selectos» rompen la unidad de acción europea en temas estratégicos.
- La réplica de Italia: El gabinete de la primera ministra italiana asegura que Sánchez y Meloni conversaron brevemente en los márgenes de la cumbre y que, durante ese encuentro, el presidente español «no planteó ninguna objeción» a su ausencia en la reunión matinal.
El grupo de los «olvidados»
España no ha sido la única voz silenciada en este encuentro previo. Junto a Madrid, se quedaron fuera otros siete países: Portugal, Irlanda, Estonia, Letonia, Lituania, Malta y Eslovenia.
Este episodio subraya la creciente brecha en las formas de entender el liderazgo europeo, enfrentando la diplomacia de bloques liderada por Meloni con la defensa de la multilateralidad total que abandera el Gobierno de Sánchez.



















